7 de octubre: Crear empleos justos
La jornada por el trabajo decente de este 2021 recuerda que se debe recuperar la estabilidad de los empleos perdidos en la pandemia como mecanismo de desarrollo social
Cada 7 de octubre los sindicatos de todo el mundo – o de casi todo – se movilizan en la llamada Jornada del Trabajo Decente, un concepto que surgió en el año 1999 por parte del Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), referido a la "generación de oportunidades para que todos los hombres y mujeres accedan a un empleo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad, y dignidad humana", es por lo tanto una jornada reivindicativa a la vez que reflexiva, pues pone en el centro de la discusión al trabajador en estos tiempos de ultraliberalismo y grandes corporaciones rapiñando en plena pandemia.
Básicamente, el trabajo decente permite la generación de ingresos bajo un esquema de derechos y protección social, promoviendo el progreso social y económico que contribuye al bienestar de las personas, sus familias y las comunidades a las que pertenecen, es por tanto un concepto plenamente alineado con las lógicas capitalistas sin ningún tipo de sospecha socialcomunista, aun con todo, los debates suelen ser intensos en estos tiempos.
En Bolivia, un país con más del 70 por ciento del trabajo informal, con una baja afiliación sindical y donde la Central Obrera Boliviana (COB) hace tiempo que ha dejado de velar por los intereses de todos los trabajadores, especialmente jóvenes y mujeres, para concentrarse en los privilegios de los funcionarios estatales, la consideración del trabajo decente es todavía una utopía para la mayor parte de los dependientes, y, sin embargo, nadie parece querer entrar al fondo de la discusión.
Las Federaciones de Empresarios lo advierten con meridiana claridad: los costos laborales son gravosos en Bolivia, pues con un 10 por ciento para salud y un 14 por ciento para AFP, los salarios efectivamente cobrados por los trabajadores son bajos. El asunto es peor cuando, además, el servicio en la Caja es malo y la pensión que se cobrará después de la jubilación también.
El asunto se equilibra, básicamente, porque la contratación formal está muy limitada y nadie se aventura de entrada a asumir grandes costos. Para la Empresa es una salvaguarda, mientras que para los sindicalistas de la Central Obrera el asunto no parece ser especialmente importante, al contrario, el punto no está en la agenda de discusión a pesar de que una mayor afiliación supone una revalorización de las pensiones, y en el fondo, un mejor vivir para todos.
Probablemente la discusión tendría que entrar en algún momento en la modalidad de contratación. Hasta ahora hay un solo formato con todas las cargas, o nada, y la regulación de los trabajadores eventuales o a tiempo parcial es muy poco flexible. La consecuencia es la desprotección de los trabajadores, es decir, nada compatible con el trabajo decente, pero por el momento nadie parece estar preparado para esa discusión y menos el Estado, que sigue abusando de consultores y eventuales fuera de la Ley sin ruborizarse.
Para el año 2021 el tema central de la Jornada del Trabajo Decente es "Crear empleos justos", pues a raíz de la pandemia por Covid-19 se estima la pérdida de unos 200 millones de empleos, excluyendo a un elevado número de personas del mercado de trabajo, en su mayoría mujeres.
En tal sentido, esta campaña invita a los gobiernos de todo el mundo a tomar en cuenta el empleo como prioridad fundamental, sentando de esta manera las bases para la seguridad económica y la justicia social. Ojalá en Bolivia también se tomen las medidas oportunas.


