Partidas inesperadas y luto

El 19 de marzo, Día del Padre, en las redes sociales de Tarija y del país sucedió un hecho inédito, pues sumaron las felicitaciones virtuales de hijos que perdieron a sus padres en la dura batalla contra el Covid-19. “Un abrazo hasta el cielo” fue el común denominador de las salutaciones.

Al comenzar el año 2021 nuestros corazones se llenaron de esperanza, el sufrimiento del 2020 parecía haber terminado, al menos eso quisimos creer. Sin embargo, la ilusión se diluyó muy pronto con el nuevo ascenso de los casos de Covid-19 y sobretodo con las nuevas muertes, que nos golpean a diario.

Cada día son más las personas que van quedando en duelo. Los investigadores encontraron que, en promedio, cada muerte de Covid-19 corresponde a aproximadamente 9 personas que han perdido a un abuelo, padre, hermano, cónyuge o hijo.

El 19 de marzo, Día del Padre, en las redes sociales de Tarija y del país sucedió un hecho inédito, pues sumaron las felicitaciones virtuales de hijos que perdieron a sus padres en la dura batalla contra el Covid-19. “Un abrazo hasta el cielo” fue el común denominador de las salutaciones.

Muchos calificaron la fecha como dolorosa, pues sin importar la edad, la pandemia les arrebató a una de las personas que más amaron. Pero esto tiene sus impactos.

Los científicos señalan que después de experimentar la muerte de un ser querido tras una crisis sanitaria como la actual, las personas poseen un alto riesgo de padecer factores estresantes negativos, los cuales conducen a la reducción del logro educativo de los jóvenes, la interrupción de los matrimonios y a un deterioro de la salud física y mental en todos los grupos de edad.

Esos efectos, podrían verse potenciados debido a las particularidades de la enfermedad. En primer lugar, las muertes por Covid-19 son repentinas e imprevistas; en segundo lugar, su naturaleza infecciosa impide la interacción de los familiares con los enfermos; en tercer lugar, el virus interrumpe la participación de las familias en los funerales y en cuarto lugar, algunas familias sufrirán simultáneamente la pérdida de múltiples de sus miembros.

El duelo por la pérdida de un ser querido sumado al temor y la ansiedad relacionados con la pandemia del COVID-19 puede resultar especialmente abrumador.

Tarija no es la excepción en cuanto a perdidas. En los últimos meses hemos tenido que despedir a varios hijos del pago, entre artistas, activistas y políticos, en sí personajes que duelen por su gran aporte a esta tierra.

Y aunque de seguro continuaremos viviendo dolorosos momentos hoy rendimos homenaje a todos quienes se fueron sin tiempo para despedirse y sin oportunidad para decirles en vida lo mucho que los valoramos.  

Pero también, desde aquí alentamos a la población a sobrellevar los sentimientos de dolor, a reinventarse, a seguir luchando como hasta ahora lo ha hecho.

Le motivamos a continuar con la esperanza, a ser solidarios, empáticos, pero también a continuar cuidándose mientras pase la tormenta. Que el espíritu luchador del tarijeño renazca con fuerza en estos tiempos.


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