La vacunación y los esfuerzos conjuntos

Los políticos y nuevos gobernantes deben brindar todo el apoyo no solo en la gestión y aplicación de las vacunas sino también en la administración transparente de las mismas. Es todo un reto y el lograrlo es tarea de todos

Para muchos con las vacunas ha llegado la luz al final del túnel, empero para otra gran cantidad esta luz es aún difusa, pues con ella se vino el temor, la desconfianza y la susceptibilidad sobre si quienes la están recibiendo serán los correctos beneficiarios. Más aún, eso no es todo.

Lo primero surgió a raíz de que las redes sociales denunciaran algunas irregularidades que daban cuenta de vacunaciones “preferenciales” y no basadas en los parámetros establecidos de edad y enfermedades de base.

Pero contra viento y marea la vacunación continúa. En representación del Gobierno Nacional, la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, llegó ayer a Tarija para socializar el proceso de vacunación contra el Covid-19 que se lleva adelante en el país.

De acuerdo a Alcón, son un total de 15 millones de dosis de vacunas, de diferentes farmacéuticas, que llegarán al país para inmunizar a más de 7 millones de personas de forma gratuita y voluntaria. La autoridad manifestó, además, que todas las vacunas gestionadas por el Gobierno, que han llegado y van a llegar al país, tienen certificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS-OPS).

Pero así como se va avanzando en la tarea existe un segundo problema, pues hay quienes atacan la esperanza, desacreditando las vacunas. Para ello se centran en los efectos secundarios o el temor alimentado por teorías conspirativas detrás de la vacunación.

Lo que está claro es que en los últimos meses, los laboratorios del mundo han emprendido una carrera inédita para investigar y desarrollar vacunas contra la Covid-19 en tiempo record. Sea cual sea su procedencia, las vacunas son la luz al final del túnel, para poner fin a una pandemia histórica que ha afectado a todas las naciones.

Para los expertos se trata de un problema mundial que debe ser afrontado en conjunto por todos los países, con la mayor solidaridad, eficiencia y cooperación posibles. Tienen mucha razón.

Pero así como se va avanzando en la tarea existe otro problema, pues hay quienes atacan la esperanza, desacreditando las vacunas. Para ello se centran en los efectos secundarios o el temor alimentado por teorías conspirativas detrás de la vacunación

Por todo esto, la superación total y definitiva del virus requiere no sólo soluciones tecnológicas y científicas como la vacuna, sino también de tener una visión global, un corazón grande y realizar esfuerzos conjuntos.

Son reprochables las acciones que llevan adelante algunos países, como la de acaparar una cantidad de vacunas mayor al tamaño de su población, antes que apoyar a otros países. Son reprochables también acciones como la politización de la vacunación y la administración no transparente, asimismo es reprochable el tratar de manchar el proceso con teorías no comprobadas.

Claro está, como aseguran los entendidos, que la vacunación masiva requiere una planificación nacional y la colaboración de diversos actores. Los medios de comunicación jugamos un papel fundamental a la hora de informar con transparencia sobre el proceso de vacunación en el mundo, sus efectos en las personas y todo lo que conlleve a la evolución de este cometido.

No estamos hablando de ocultar los efectos adversos si se presentaran sino de ser responsables con la información y reflejarla de manera imparcial; pero en esto también deben ayudar los ciudadanos evitando multiplicar prejuicios y verdades a medias. 

Los políticos y nuevos gobernantes deben brindar todo el apoyo no solo en la gestión y aplicación de las vacunas sino también en la administración transparente de las mismas. En definitiva, es todo un reto y el lograrlo es tarea de todos.


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