Coronavirus: Habemus pruebas
Más vale tarde que nunca. 20.000 kits para realizar pruebas de detección del coronavirus ya están en el país. Los mismos han llegado gracias a una donación del magnate propietario del gigante Alibaba, que como Amazon, es una empresa incatalogable, pero que se ha convertido en algo así como...
Más vale tarde que nunca. 20.000 kits para realizar pruebas de detección del coronavirus ya están en el país. Los mismos han llegado gracias a una donación del magnate propietario del gigante Alibaba, que como Amazon, es una empresa incatalogable, pero que se ha convertido en algo así como el estandarte del país oriental a fin de recuperar unas simpatías maltrechas.
Al gobierno chino le importa poco lo que los demás digan de él, pero a sus empresas no tanto. En ese sentido, ambos colaboran estrechamente para lavar la imagen del país, y qué mejor que mediante unas donaciones que es una buena forma de recordar que siguen presentes y que no le hacen ascos a ningún gobierno, por si alguien había pensado que el régimen comunista se asqueaba ante ciertas posiciones ideológicas.
Como sea, la donación de Alibaba llega en un momento clave, luego de la frustrada compra de los 7.000 reactivos anunciados hace semanas y que nunca llegaron y luego de que el virus estallara en Estados Unidos, sumando su potencia de compra a un mercado de por sí competitivo.
Llega en un momento clave, porque la OMS no deja de señalar con el dedo cual es el camino a seguir contra el virus, aireando las vergüenzas de cada país. Las estadísticas mundiales han llegado a un terreno complejo como Sudamérica, donde la mayor parte van a quedar cuestionadas.
Al Gobierno y a los profesionales médicos les toca actuar rápido, a la población respetar escrupulosamente la cuarentena, sólo así se podrá retornar pronto a la normalidad.
Por ejemplo, el virus ataca con mayor virulencia a los mayores de 80 años, pero en este lado del mundo, la longevidad es mucho menor, por lo tanto es un dato que hay que tomar con pinzas. Lo mismo que la progresión que indica que cada dos o tres días se duplican los contagios, una teoría que es buena si tienes capacidad infinita de hacer pruebas, pero difícilmente se duplicarán en un país que apenas tenía capacidad de hacer 60 o 70 al día, y que ponía grandes trabas a la aplicación ante el riesgo de escasez.
En la tarde, el PNUD dotó de nuevos equipos para los laboratorios públicos del país, de modo que puedan reforzar su capacidad de procesamiento de muestras y así entrar a los números que se manejan a nivel mundial, eso sí, mientras los reactivos sean suficientes.
La estimación es que se puedan procesar entre 400 y 500 pruebas al día y, además, en los propios departamentos donde se están generando los sospechosos, de forma que se evite el traslado y los pleitos de priorización, y de esa forma se logren buenos diagnósticos que garanticen las medidas inmediatas de aislamiento y tratamiento. Es decir, salir a buscar a los pacientes y no esperar a que todos se queden en casa hasta que manifiesten los síntomas cruzando los dedos para que se guarde la cuarentena de forma escrupulosa.
Después de semanas de angustia, algo se avanza. Toca ahora desplegar la estrategia rápidamente. El mismo lunes, el Ministerio aleccionaba a los Sedes para “ahorrar” en pruebas, y aunque 20.000 no son demasiadas - pues por ejemplo solo con el caso de Tarija, hay unas 50 personas de contacto directo con el positivo, que viven en la incertidumbre, y que cada uno ha tenido sus propios contactos - es una buena cifra para actuar también sobre los observados sin síntomas.
Hay pruebas, pero cabe esperar que nadie se relaje. Al Gobierno y a los profesionales médicos les toca actuar rápido, a la población respetar escrupulosamente la cuarentena, sólo así se podrá retornar pronto a la normalidad.
Al gobierno chino le importa poco lo que los demás digan de él, pero a sus empresas no tanto. En ese sentido, ambos colaboran estrechamente para lavar la imagen del país, y qué mejor que mediante unas donaciones que es una buena forma de recordar que siguen presentes y que no le hacen ascos a ningún gobierno, por si alguien había pensado que el régimen comunista se asqueaba ante ciertas posiciones ideológicas.
Como sea, la donación de Alibaba llega en un momento clave, luego de la frustrada compra de los 7.000 reactivos anunciados hace semanas y que nunca llegaron y luego de que el virus estallara en Estados Unidos, sumando su potencia de compra a un mercado de por sí competitivo.
Llega en un momento clave, porque la OMS no deja de señalar con el dedo cual es el camino a seguir contra el virus, aireando las vergüenzas de cada país. Las estadísticas mundiales han llegado a un terreno complejo como Sudamérica, donde la mayor parte van a quedar cuestionadas.
Al Gobierno y a los profesionales médicos les toca actuar rápido, a la población respetar escrupulosamente la cuarentena, sólo así se podrá retornar pronto a la normalidad.
Por ejemplo, el virus ataca con mayor virulencia a los mayores de 80 años, pero en este lado del mundo, la longevidad es mucho menor, por lo tanto es un dato que hay que tomar con pinzas. Lo mismo que la progresión que indica que cada dos o tres días se duplican los contagios, una teoría que es buena si tienes capacidad infinita de hacer pruebas, pero difícilmente se duplicarán en un país que apenas tenía capacidad de hacer 60 o 70 al día, y que ponía grandes trabas a la aplicación ante el riesgo de escasez.
En la tarde, el PNUD dotó de nuevos equipos para los laboratorios públicos del país, de modo que puedan reforzar su capacidad de procesamiento de muestras y así entrar a los números que se manejan a nivel mundial, eso sí, mientras los reactivos sean suficientes.
La estimación es que se puedan procesar entre 400 y 500 pruebas al día y, además, en los propios departamentos donde se están generando los sospechosos, de forma que se evite el traslado y los pleitos de priorización, y de esa forma se logren buenos diagnósticos que garanticen las medidas inmediatas de aislamiento y tratamiento. Es decir, salir a buscar a los pacientes y no esperar a que todos se queden en casa hasta que manifiesten los síntomas cruzando los dedos para que se guarde la cuarentena de forma escrupulosa.
Después de semanas de angustia, algo se avanza. Toca ahora desplegar la estrategia rápidamente. El mismo lunes, el Ministerio aleccionaba a los Sedes para “ahorrar” en pruebas, y aunque 20.000 no son demasiadas - pues por ejemplo solo con el caso de Tarija, hay unas 50 personas de contacto directo con el positivo, que viven en la incertidumbre, y que cada uno ha tenido sus propios contactos - es una buena cifra para actuar también sobre los observados sin síntomas.
Hay pruebas, pero cabe esperar que nadie se relaje. Al Gobierno y a los profesionales médicos les toca actuar rápido, a la población respetar escrupulosamente la cuarentena, sólo así se podrá retornar pronto a la normalidad.


