Solidaridad y calma
Era cuestión de horas la declaración de cuarentena total en nuestro país. La medida alarma, la medida asusta, sin embargo, es lo mejor frente a una pandemia que asecha nuestras vidas. Es el momento de calmarnos, de hacer bien las cosas, de no desafiar a la desgracia y de quedarse en casa de...
Era cuestión de horas la declaración de cuarentena total en nuestro país. La medida alarma, la medida asusta, sin embargo, es lo mejor frente a una pandemia que asecha nuestras vidas. Es el momento de calmarnos, de hacer bien las cosas, de no desafiar a la desgracia y de quedarse en casa de una vez por todas.
Pero también es el momento de la solidaridad y de sacar lo mejor de cada uno. La disposición del Gobierno indica que solo una persona por familia podrá salir a hacer las compras, entonces ¿qué hacer? protejamos a los más vulnerables a este virus, no dejemos que las personas de la tercera edad salgan de casa. Hagamos las compras por ellos, la vida de todos es fundamental.
Esta crisis tremenda puede y debe ser una oportunidad de volver a lo esencial, de globalizar la solidaridad. De dejar de lado el racismo. Tarija siempre ha hecho gala de este gran valor y esto se reflejó hoy en horas de la mañana cuando varias señoras repartieron barbijos a los ancianos que “tuvieron” que ir a hacer sus compras a las ferias.
Ésa es la actitud que necesitamos, aunque ahora desde casa. Pero este gran valor deberá acompañarnos más allá de esta emergencia, pues será muy necesario cuando el encierro pase e intentemos retomar nuestras vidas. Quizás nos cueste, pero podemos lograrlo.
En resumen, la solidaridad no solo se debe dar en el plano personal sino también en el institucional, empresarial y en el plano político, pues esta situación está desgarrando tanto el tejido social que el salir de esto requeriremos respuestas creativas y mucho apoyo entre todos nosotros.
Para los expertos esta situación es esencialmente una crisis humana. Por lo que lo más importante es centrarnos en las personas, en los más vulnerables, en los trabajadores con bajos salarios, en las pequeñas y medianas empresas. Eso significa apoyo salarial, seguros, protección social, prevención de quiebras, entre otros.
Esta situación, pide el diseño de respuestas económicas para asegurar que la carga no recaiga sobre quienes menos pueden permitírselo.
"Si se hace bien, podemos dirigir la recuperación hacia un camino más sostenible e inclusivo. Pero las políticas mal coordinadas corren el riesgo de encerrar, o incluso empeorar, desigualdades ya insostenibles, revirtiendo los avances en materia de desarrollo y reducción de la pobreza conseguidos con tanto esfuerzo", coinciden los analistas.
Sin duda el momento que estamos atravesando requiere de mucha calma, de mucha inteligencia, de creatividad, de mucha paciencia y sobre todo de optimismo. Por ahora quédate en casa por tu bien y el bien de todos.
Pero también es el momento de la solidaridad y de sacar lo mejor de cada uno. La disposición del Gobierno indica que solo una persona por familia podrá salir a hacer las compras, entonces ¿qué hacer? protejamos a los más vulnerables a este virus, no dejemos que las personas de la tercera edad salgan de casa. Hagamos las compras por ellos, la vida de todos es fundamental.
Esta crisis tremenda puede y debe ser una oportunidad de volver a lo esencial, de globalizar la solidaridad. De dejar de lado el racismo. Tarija siempre ha hecho gala de este gran valor y esto se reflejó hoy en horas de la mañana cuando varias señoras repartieron barbijos a los ancianos que “tuvieron” que ir a hacer sus compras a las ferias.
Ésa es la actitud que necesitamos, aunque ahora desde casa. Pero este gran valor deberá acompañarnos más allá de esta emergencia, pues será muy necesario cuando el encierro pase e intentemos retomar nuestras vidas. Quizás nos cueste, pero podemos lograrlo.
En resumen, la solidaridad no solo se debe dar en el plano personal sino también en el institucional, empresarial y en el plano político, pues esta situación está desgarrando tanto el tejido social que el salir de esto requeriremos respuestas creativas y mucho apoyo entre todos nosotros.
Para los expertos esta situación es esencialmente una crisis humana. Por lo que lo más importante es centrarnos en las personas, en los más vulnerables, en los trabajadores con bajos salarios, en las pequeñas y medianas empresas. Eso significa apoyo salarial, seguros, protección social, prevención de quiebras, entre otros.
Esta situación, pide el diseño de respuestas económicas para asegurar que la carga no recaiga sobre quienes menos pueden permitírselo.
"Si se hace bien, podemos dirigir la recuperación hacia un camino más sostenible e inclusivo. Pero las políticas mal coordinadas corren el riesgo de encerrar, o incluso empeorar, desigualdades ya insostenibles, revirtiendo los avances en materia de desarrollo y reducción de la pobreza conseguidos con tanto esfuerzo", coinciden los analistas.
Sin duda el momento que estamos atravesando requiere de mucha calma, de mucha inteligencia, de creatividad, de mucha paciencia y sobre todo de optimismo. Por ahora quédate en casa por tu bien y el bien de todos.


