El Coronavirus, una gran lucha colectiva
El miedo se ha adueñado de las calles tarijeñas, un semblante de tristeza se ha apoderado del ambiente, y algunos de nuestros peores comportamientos han salido a flote, tanto que el “sálvese quien pueda” a veces se hace real. En Tarija aún hay una tensa calma, pero el miedo crece por...
El miedo se ha adueñado de las calles tarijeñas, un semblante de tristeza se ha apoderado del ambiente, y algunos de nuestros peores comportamientos han salido a flote, tanto que el “sálvese quien pueda” a veces se hace real. En Tarija aún hay una tensa calma, pero el miedo crece por hora.
Tenemos que tener en claro que el problema con el coronavirus no es individual sino colectivo, por lo tanto para disminuir el ritmo de contagio es necesaria la colaboración solidaria de todos, ésta es una sola gran lucha colectiva.
No es solo cuestión de plata, pues los presupuestos de salud en todo el mundo tienen un límite y una inversión exagerada en un área quitará financiamiento a otra, por lo tanto debemos prevenir, pero sobre todo luchar colectivamente.
¿Y cómo lo hacemos? siendo responsables con la higiene, usando barbijos quienes estén enfermos, evitando el saludo cercano, desinfectándonos las manos constantemente como también desinfectando los objetos de uso común.
A nivel institucional cada empresa e institución deberá tener un plan de contingencia, que evite la concentración de los empleados. Ahora es cuando la tecnología digital puede sumar puntos positivos haciendo efectivas nuestras labores.
Pero eso no es todo, es importante también que evitemos la desinformación, la falsa alarma que asusta a todos, que comprobemos lo que publicamos en nuestras redes sociales y no difundamos información confusa y sin sentido. Será mejor compartir entonces información que apunte al cuidado, orientación y prevención.
En cuanto a las autoridades, éstas deben tomar acciones oportunas respecto a los controles en aeropuertos, terminales, limpieza en mercados como también en la información. Es fundamental generar un canal actualizado de información oficial.
Pero la tarea no termina aquí, la solidaridad no se acaba, pues ésta no tiene límites. Los ancianos y los enfermos son poblaciones de mayor riesgo, en este sentido será fundamental cuidarlos más y ayudarlos con algunas compras, como las de sus medicinas y otras necesidades para evitar que ellos salgan a las calles.
A nivel mundial se ha creado una campaña que titula “No salgas de casa, yo te hago la compra”, esto sin duda ha mostrado lo mejor de la lucha contra esta enfermedad. Se trata de jóvenes que ofrecen este servicio de manera gratuita a través de redes sociales y portales web.
Finalmente de eso se trata, de ayudarnos. Dejemos atrás los mensajes denigrantes que censuran a los enfermos, dejemos atrás el obstáculo que niega la atención en hospitales a los casos sospechosos y confirmados, dejemos atrás el miedo y actuemos en conjunto.
Éstas son solo algunas ideas, la lucha es colectiva y la solidaridad es uno de los valores más grandes del ser humano.
Tenemos que tener en claro que el problema con el coronavirus no es individual sino colectivo, por lo tanto para disminuir el ritmo de contagio es necesaria la colaboración solidaria de todos, ésta es una sola gran lucha colectiva.
No es solo cuestión de plata, pues los presupuestos de salud en todo el mundo tienen un límite y una inversión exagerada en un área quitará financiamiento a otra, por lo tanto debemos prevenir, pero sobre todo luchar colectivamente.
¿Y cómo lo hacemos? siendo responsables con la higiene, usando barbijos quienes estén enfermos, evitando el saludo cercano, desinfectándonos las manos constantemente como también desinfectando los objetos de uso común.
A nivel institucional cada empresa e institución deberá tener un plan de contingencia, que evite la concentración de los empleados. Ahora es cuando la tecnología digital puede sumar puntos positivos haciendo efectivas nuestras labores.
Pero eso no es todo, es importante también que evitemos la desinformación, la falsa alarma que asusta a todos, que comprobemos lo que publicamos en nuestras redes sociales y no difundamos información confusa y sin sentido. Será mejor compartir entonces información que apunte al cuidado, orientación y prevención.
En cuanto a las autoridades, éstas deben tomar acciones oportunas respecto a los controles en aeropuertos, terminales, limpieza en mercados como también en la información. Es fundamental generar un canal actualizado de información oficial.
Pero la tarea no termina aquí, la solidaridad no se acaba, pues ésta no tiene límites. Los ancianos y los enfermos son poblaciones de mayor riesgo, en este sentido será fundamental cuidarlos más y ayudarlos con algunas compras, como las de sus medicinas y otras necesidades para evitar que ellos salgan a las calles.
A nivel mundial se ha creado una campaña que titula “No salgas de casa, yo te hago la compra”, esto sin duda ha mostrado lo mejor de la lucha contra esta enfermedad. Se trata de jóvenes que ofrecen este servicio de manera gratuita a través de redes sociales y portales web.
Finalmente de eso se trata, de ayudarnos. Dejemos atrás los mensajes denigrantes que censuran a los enfermos, dejemos atrás el obstáculo que niega la atención en hospitales a los casos sospechosos y confirmados, dejemos atrás el miedo y actuemos en conjunto.
Éstas son solo algunas ideas, la lucha es colectiva y la solidaridad es uno de los valores más grandes del ser humano.


