El DT dejó un mensaje en sus redes sociales
Robatto asegura que Bolívar mantiene nivel competitivo
El romance entre el entrenador y los seguidores celestes se apagó de la peor manera, y fue uno de los factores determinantes para que la dirigencia decidiera poner punto final a su ciclo
El argentino Flavio Robatto cerró oficialmente su ciclo como director técnico del club Bolívar, apenas unas horas después de que la institución paceña comunicara su alejamiento. El entrenador utilizó sus redes sociales para despedirse de la hinchada y poner fin a una etapa que se extendió por poco más de dos años, marcada por momentos de brillo futbolístico, pero también por tensiones y cuestionamientos que terminaron por quebrar la relación con la afición.
“Hoy me toca cerrar una etapa muy importante de mi carrera”, escribió el ahora ex DT académico. En su mensaje recordó que desde su llegada en 2024 asumió el desafío de construir un equipo competitivo, ambicioso y con una identidad de juego clara y protagónica. Su idea, según explicó, era que Bolívar representara el histórico gusto futbolístico del hincha celeste: ganar partidos, pero hacerlo con estilo, con un fútbol ofensivo y dominante, sin renunciar a la estética.
Robatto subrayó que deja al club “en un lugar competitivo y con bases sólidas para seguir creciendo” y destacó que durante su gestión se recuperó “el gusto y la exigencia en el hincha de no ganar de cualquier forma; de siempre aspirar a un juego ofensivo, dominante y dinámico, ya sea en nuestro Hernando Siles o en el mítico Maracaná”. Sus palabras reflejan la convicción de haber aportado a la construcción de un proyecto futbolístico que buscaba trascender más allá de los resultados inmediatos.
Sin embargo, la realidad mostró claroscuros. Bolívar tuvo pasajes de fútbol vistoso y logró picos altos de rendimiento, pero también atravesó etapas de irregularidad que generaron malestar en la hinchada. El clamor de “Fuera Robatto” se escuchó con fuerza en los últimos partidos y no era nuevo: ya había aparecido al final de la temporada pasada e incluso antes, cuando los resultados no acompañaban. Ese desgaste progresivo terminó por romper el vínculo con la afición, que reclamaba un cambio en la conducción técnica.
El romance entre el entrenador y los seguidores celestes se apagó de la peor manera, y fue uno de los factores determinantes para que la dirigencia decidiera poner punto final a su ciclo. Aun así, Robatto no dejó de mostrar gratitud. En su despedida agradeció a Marcelo Claure, presidente del club, al Grupo City, a los jugadores, al cuerpo técnico, a los trabajadores de la institución y, pese a las diferencias, también a la hinchada.
“Bolívar es una institución enorme y estoy convencido de que seguirá escribiendo páginas gloriosas”, concluyó el argentino, dejando abierta la puerta a que el club continúe su camino con nuevos liderazgos. Su salida marca el cierre de una etapa que, más allá de las críticas, quedará registrada como un intento de consolidar un estilo de juego ofensivo y competitivo, fiel al espíritu histórico de la Academia.





