Ante el Shakhtar
El Real Madrid, a octavos tras empatar en el último suspiro
Un gol de Rüdiger en el minuto 95 le dio al Real Madrid un sufrido empate ante el Shakhtar que supone el pase a octavos de los blancos



El Real Madrid estuvo a punto de sumar la primera derrota de la temporada donde menos esperaba y justo en el peor momento, antes del Clásico. Los blancos empataron en Varsovia ante el Shakhtar gracias a un gol a la desesperada de Rüdiger en el minuto 95 que supuso el 1-1. Un punto que le sirve a los blancos para clasificarse para los octavos de final de la Champions. Un tanto en el último suspiro del partido que maquilló un mal encuentro de los blancos antes de recibir en el Bernabéu al Barcelona.
El Real Madrid salió al césped con la mente puesta en el Clásico y casi dando por hecho que más tarde o temprano, iba a ganar al Sahkhtar. Una dinámica de sesteo a la que sumó Hazard, el único que no podía hacerlo. El belga volvió a ser titular y se jugaba acabar con las malas sensaciones que había dado cada vez que había jugado. Hazard acabó siendo la gran decepción de un Real Madrid que en la primera parte hizo poco o nada.
Si hace una semana, los blancos apretaron la salida de balón para ahogar al Shakhtar, en Varsovia eso era una quimera. Los blancos, jugando a un ritmo muy lento y sin apretar lo más mínimo a los ucranianos, iban dejando pasar los minutos esperando que Benzema o Rodrygo marcaran. Ambos lo intentaron, al igual que Valverde, pero se encontraron con el meta del Shakhtar.
El equipo ucraniano, al que hay alabar que siempre quiso sacar desde atrás el balón jugado, intentó buscar el gol, pero se marchó al descanso sin haber rematado entre los tres palos. Con este panorama, lo normal es que se llegara al descanso y así fue. Un 0-0 que hacía justicia a lo que se había visto en un primer acto para olvidar.
El Real Madrid acabó espesó y comenzó más, pero despertó de golpe con el 1-0 de Zubkov en el minuto 46. En su primer disparo entre los tres palos, marcó el jugador del Shakhtar que se aprovechó de la pasividad de Mendy a la hora de defender esa acción. Ese gol provocó que Ancelotti decidiera que ya se había acabado ver a su equipo paseando por el campo. Puso en el campo a Modric y Vinicius y se marcharon Tchouaméni y Hazard, señalado por su mal partido.
El Real Madrid dio un paso adelante y fue a por el Shakhtar que seguía fiel a su estilo de juego y buscando a la contra el 2-0. Lo tuvo Traoré en el minuto 65, pero estrelló su remate en el larguero. Ancelotti, con un enfado de órdago por lo que estaba pasando en el campo, puso a Alaba, Marco Asensio y Camavinga para intentar darle la vuelta a un encuentro que estaba más cerca del 2-0 que del 1-1.A pesar de los cambios, el equipo blanco seguía sin ver puerta y tampoco mejoró excesivamente su juego. Y no lo hizo por méritos propios, pero también por el Shakhtar que no perdió los nervios y que, además, estaba viendo que con sus contras, llegaba fácil al área de Lunin.
Los minutos iban pasando y pesando como una losa para el Real Madrid que veía como el fantasma de la primera derrota de la temporada se iba haciendo cada vez más real. Los blancos se hartaron de centrar balones al área del Shakhtar, pero sin ningún éxito. Hasta que llegó el minuto 95 cuando en la última jugada del partido, Kroos puso un centro que remató Rüdiger, que acabó como delantero centro, para poner el 1-1. Una acción en la que el central alemán se jugó el físico y, de hecho, no pudo acabar el partido. Al final, el Real Madrid se marchó de Varsovia con los octavos en el bolsillo, pero no dejando una buena imagen antes del Clásico.