Cartografía Mundialista
Tiempo de recuento
El cuadro de cuartos ha queda un tanto descolorido: seis europeas, Marruecos y Argentina
Queridos cartógrafos mundialistas,
Acabada esta fase de octavos y antes de que empiecen unos cuartos que parecen “fáciles” para la lógica y por tanto, desafiantes para el fútbol en sí mismo, debo reconocer dos cosas.
Primero que al final, sí me he enganchado al Mundial. Cuando empezó me parecía inabarcable, con una cantidad de nombres, equipos y partidos que podían convertirse en algo tedioso, pero no. La fase de grupos fue más que aceptable y la ronda de dieciseisavos, incorporada para deleite de aficionados y marketineros, ha dejado sorpresas, confirmaciones y rectificaciones; golazos y un buen puñado de buenos partidos: Permitió la reivindicación de Paraguay que tumbó a Alemania o todo el asunto de Cabo Verde; España encontró el tono; Inglaterra confirmó su Kanedepedencia; y el poderío africano se deshizo como azucarillo.
La segunda es que venía apostando porque al menos siete de las ocho selecciones en cuartos serías a su vez las mejor rankeadas por la FIFA antes del Mundial y no. Noruega y Suiza están lejos de ese top, y Marruecos y Bélgica lo bordean, y es que aunque tenga más que ver con la configuración del grupos y las “facilidades” dadas a los anfitriones, algo ha habido.
La sorpresa - sorpresa ha sido la eliminación de Brasil a manos de Noruega, aunque si se mira al detalle tampoco tanto: Brasil hace demasiados años que no es lo que era y no bastaba con traer a Ancelotti a decir “jueguen muchachos” para que aquello funcionara. Y por el otro lado, Noruega es hoy esa selección generacional como la Chequia de Nedved, o la Bulgaria de Stoichkov y Kostadinov del 94, que con nombres como Haaland y Odegaard están dispuestas a comerse el mundo conscientes de sus limitaciones y sus potencialidades.
La gran polémica la sembró Trump atribuyéndose esa “victoria” que según su lógica era que la FIFA le quitara la roja a su delantero goleador, lo que espoleó a Bélgica y apocopó a los suyos para acabar en una goleada 4-1 que no aplaca los rumores de fraude y malversación, tan apto para estos tiempos de redes y totalitarismos.
Se vio en el otro partido “polémico”: el Egipto – Argentina que los de Messi levantaron en 14 minutos. Yo que soy antiVAR (y anti cooling break) me pareció mal anulado el segundo gol de Egipto por una faltita en la otra punta del campo, pero sobre fútbol no hay nada escrito y nadie puede decir que después hubieran metido el tercero ante la flojísima defensa argentina, ni que su tridente no le hubiera dado la vuelta igualmente. El fútbol no es deporte de “y sí...”.
Los octavos han mostrado también a dos equipos mucho más vulnerables de lo que se preveía: Francia e Inglaterra; y a un equipo de esos labrados con mucho trabajo y continuidad, Suiza, dando un pequeño paso adelante.
Eso sí, el único gran partido jugado de poder a poder entre favoritas fue el España – Portugal, que acabó del lado de los de Lamine para desgracia de Cristiano, que cerró su sexto Mundial con apenas 11 goles y sin lograr ser protagonista nunca: su mejor resultado fue la cuarta plaza de 2006 donde Luis Figo, Deco y el exzaragocista Helder Postiga eran los verdaderos jefes del equipo.
El cuadro de cuartos ha queda un tanto descolorido: seis europeas, Marruecos y Argentina. Algunos cruces tienen algo de épica histórica: España versus Bélgica, que alguna vez fueron parte del mismo Imperio; Noruega versus Inglaterra, que en su día fue destino sometido a los vikingos y Marruecos versus Francia, con una tensión racial post colonial evidente. Suiza y Argentina tienen menos que ver más allá de Bariloche y las enormes operaciones de blanqueo.
Hoy es el primer día sin fútbol, pero que apenas permitirá un respiro antes de entrar en los 9 días decisivos. Tomen asiento que ahora sí se acaba.
En medio de la vorágine noticiosa del país, más crispado que de costumbre, tres de las mejores plumas del país se unen para ofrecer una crónica mundialista distinta. Desde este martes y hasta la final del 19 de julio, Erik Ortega, Alfonso Cortez y Rafael Sagárnaga, coordinados por el director de El País Jesús Cantín, compartirán reflexiones, emociones y expresiones del “evento futbolístico más grande del planeta” y todo lo que mueve a su alrededor, porque “el fútbol nunca fue solo fútbol”, sino una excelente metáfora a través de la que se explica la vida, el mundo y sí, también el propio fútbol.
De momento se han sumado Karina Vargas, Mariana Ruíz, Marcelo Suárez y Pablo Carbone ¿Quieres sumarte? Escríbenos a [email protected]








