Del libro: RECUERDOS DE MI TIERRA de Tomás O’Connor d’Arlach. 1917
Rinconcito de Santa Ana
Rinconcito, rinconcito
encantador de Santa Ana,
donde pasé tantos días,
como a ti se vuelve el alma!
A la sombra de tus árboles
cuantas quimeras soñaba
en esas horas felices
de ilusión y de esperanza!
Del sol los ardientes rayos
cuan bellamente doraban
tus bosques y tus colinas
y tus campos de esmeralda
donde crecen siemprevivas
que la atmósfera embalsaman;
donde al medio día frotan
sus élitros las cigarras;
donde en la tarde la brisa
vierte perfumes de acacia,
de churqui, de madreselva,
de tarco y de pasacana;
donde en la noche los búhos
en los verdes molles graznan
y revuelan los murciélagos
en grandes, negras bandadas;
donde bajo el manto azul
de tus noches estrelladas,
oyendo el gemir del viento
y el murmullo de las aguas
de tu caudaloso río
do en noches de luna lavan
las lavanderas nocturnas
que tiernas canciones cantan.
Cuan tranquilo me dormía
y alegre me despertaba;
¡ay! es que tenía entonces
madre, ilusión y esperanza.
Las tres duermen ya en la tumba
y quedan solo en mi alma
los recuerdos de esas horas
tan bellas y tan lejanas!


