Tema del día
Bajo un implacable sol que desploma sus rayos sobre la frontera de Yacuiba, niños, mujeres y hombres, sin importar la edad, empujan carretillas repletas de mercadería de Argentina a Bolivia por pasos ilegales, aquellos que no solo buscan esquivar los escasos controles del lado boliviano, sino también la pobreza y el hambre: justificativos usados por los bagayeros para seguir en ese histórico ilícito. Pero al país le significa una pérdida de 118 millones de dólares anuales como resultado de la evasión de impuestos, por el contrabando que se interna por distintos puntos.


