El INE revisará datos laborales; Gestora no publica cotizantes
El director del INE plantea publicar estadísticas de empleo cada trimestre, mientras la Gestora prioriza la recaudación y el total de asegurados, sin difundir cotizantes activos ni salarios promedio
El Instituto Nacional de Estadística (INE) estudia pasar de una publicación anual a una trimestral de los resultados sobre el mercado laboral, mientras la Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo mantiene su decisión de no difundir mensualmente el número de cotizantes activos. Las dos posiciones abren un debate sobre la frecuencia, la metodología y la utilidad de las estadísticas para conocer la situación real del empleo formal en Bolivia, especialmente en estos momentos en los que la presión por el ajuste y el acuerdo con el FMI amenaza las fuentes de empleo.
El director ejecutivo del INE, Jorge Alberto Akamine Toledo, señaló en una entrevista con el programa Parlamento que le gustaría que la encuesta de empleo ofreciera resultados trimestrales, como sucede en otros países. También afirmó que la metodología será revisada en coordinación con organismos internacionales, entre ellos la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Akamine sostuvo que las cifras actuales se elaboran bajo estándares internacionales, aunque reconoció que pueden desarrollarse estudios más amplios e introducirse cambios metodológicos que distingan entre trabajadores formales, informales y subempleados. Sobre la informalidad, indicó que el INE publicó una metodología disponible en su plataforma ANDA y ofreció abrir espacios de diálogo con analistas y especialistas.
El instituto prevé, además, capacitar inicialmente a universidades para explicar cómo se elaboran los indicadores. El objetivo es facilitar la comprensión de qué mide cada estadística y cuáles son sus procedimientos de cálculo.
La posibilidad de publicar datos trimestrales representa un avance respecto a la periodicidad anual, pero todavía es una intención en evaluación: no se anunció un calendario definitivo ni se detallaron los cambios concretos que se aplicarían.
El indicador que falta
La discusión sobre la calidad de las estadísticas laborales tiene otra dimensión en el sistema de pensiones. La Gestora Pública reportó 2.827.870 asegurados registrados en mayo de 2026. Sin embargo, esa cifra no equivale al número de personas que efectivamente aportan durante un mes.
El registro de asegurados acumula a quienes alguna vez se inscribieron en el Sistema Integral de Pensiones (SIP), incluso si posteriormente dejaron de cotizar. El dato de cotizantes activos, en cambio, permite conocer cuántas personas realizaron aportes durante un periodo determinado y aproximarse a la dimensión efectiva del empleo que contribuye al sistema previsional.
En la investigación publicada anteriormente por El País, el último dato de cotizantes activos difundido por la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS) correspondía a 2024: 833.182 personas. La cifra contrastaba con los más de 2,8 millones de asegurados registrados en 2026.
Consultada por el periódico, la Gestora argumentó que el número de aportantes no constituye un valor fijo, debido a que una persona puede cotizar o dejar de hacerlo según su situación laboral. La institución sostiene que la evolución mensual de la recaudación permite evaluar la sostenibilidad del sistema.
El argumento pone el foco en la dinámica financiera, pero no sustituye el indicador de cotizantes. La recaudación muestra cuánto dinero ingresa al fondo; no identifica por sí sola cuántas personas realizaron aportes ni permite determinar si aumentó el empleo formal.
La recaudación crece, pero no revela cuántos aportan
Los datos facilitados por la Gestora para enero-agosto de 2026 muestran que la recaudación del Fondo de Capitalización Individual (FCI), sin incluir vencimientos de inversiones, pasó de Bs 810,76 millones en enero a Bs 881,08 millones en agosto. El incremento entre ambos meses fue de Bs 70,32 millones, equivalente al 8,7%.
El registro alcanzó su máximo del periodo en julio, con Bs 903,45 millones, antes de retroceder en agosto. La evolución, por tanto, no fue lineal.
En paralelo, los pagos de prestaciones y beneficios subieron de Bs 712,46 millones en enero a Bs 726,96 millones en agosto, un aumento aproximado del 2%. Durante los ocho meses, la recaudación mensual consignada en el cuadro superó los pagos de prestaciones y beneficios.
La diferencia entre ambos conceptos osciló entre Bs 98,30 millones en enero y Bs 168,49 millones en julio. En agosto se situó en Bs 154,12 millones.
Estos datos permiten seguir la evolución financiera mensual, pero no bastan para determinar si la base de aportantes está creciendo, se mantiene estable o disminuye. Para responder esa pregunta se necesita publicar, con una definición uniforme, cuántas personas realizaron al menos un aporte en cada mes, además de explicar las variaciones y distinguirlas de los cambios en los montos recaudados.
La recaudación puede aumentar porque suben los salarios sujetos a cotización, cambia la composición de los aportantes o se modifican otros factores. También puede disminuir sin que necesariamente se pierdan empleos en la misma proporción. Por eso, el flujo de dinero y el número de personas que lo generan son indicadores complementarios, no intercambiables.
Transparencia y calidad estadística
El debate afecta a dos instituciones con responsabilidades diferentes. Al INE le corresponde producir estadísticas laborales que permitan medir el empleo, el desempleo y la informalidad. A la Gestora le corresponde administrar el sistema previsional y ofrecer información que permita evaluar su funcionamiento financiero y la participación efectiva de los asegurados.
Una mayor frecuencia de publicación por parte del INE ayudaría a observar los cambios del mercado laboral con menos retraso. La publicación periódica de cotizantes activos permitiría, a su vez, contrastar las cifras generales de empleo con la cantidad de personas que contribuyen al sistema de pensiones.
El compromiso anunciado por Akamine abre una oportunidad para mejorar la información pública, siempre que se traduzca en cambios verificables: calendario de publicación, metodología accesible, series comparables y explicaciones sobre las limitaciones de cada indicador.
En el caso de la Gestora, informar el número de cotizantes activos por mes o trimestre no exigiría abandonar la cifra global de asegurados registrados ni desconocer la variabilidad de la condición laboral. Ambos datos pueden publicarse juntos, con definiciones claras y periodos de referencia explícitos.
La cuestión de fondo no es escoger entre recaudación y cotizantes, sino evitar que un indicador financiero se utilice como sustituto de una estadística laboral. Para conocer la salud del sistema previsional hacen falta los dos: cuánto dinero ingresa y cuántas personas lo aportan.








