La suspensión de Arana abre una disputa por el poder y la transparencia en la Fedjuve
La Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) de Tarija atraviesa una disputa interna después de que su presidente, Ronald Garnica, anunciara la suspensión por 90 días de Edwin Arana, miembro de la directiva, quien denunció presuntas irregularidades y calificó de dictatorial el manejo de la organización.
El conflicto enfrenta dos versiones sobre el funcionamiento de la dirigencia vecinal. Mientras Garnica sostiene que Arana incurrió en faltas al estatuto al ejercer la vocería institucional sin autorización, el dirigente cuestionado afirma que la sanción busca limitar su derecho a la libre expresión y evitar que continúe exigiendo transparencia.
Garnica explicó que la decisión fue asumida en aplicación de las normas internas de la institución. Según su versión, Arana habría invadido atribuciones de otras carteras de la directiva, incluida la presidencia, al realizar declaraciones públicas en nombre de la organización sin un acuerdo previo.
“La vocería es exclusivamente del presidente y, en este caso, para poder dar la vocería a otro miembro del directorio tendría que ser consensuado”, manifestó.
El presidente de la Fedjuve aclaró que Arana, como cualquier ciudadano, tiene derecho a expresarse ante los medios de comunicación, pero sostuvo que hablar en representación de toda la institución requiere coordinación con el directorio. También mencionó supuestos conflictos del dirigente con otros integrantes de la organización.
Garnica indicó que la sanción inicial es de 90 días y advirtió que el directorio podría evaluar nuevas medidas si considera que Arana continúa incurriendo en faltas.
Arana denuncia vulneración de derechos y exige transparencia
Por su parte, Arana rechazó la medida y aseguró que continúa ejerciendo sus funciones mientras no sea notificado formalmente. Afirmó que la decisión no respetó el debido proceso y cuestionó que la dirigencia pretenda restringir sus declaraciones públicas.
“Hay una dictadura. Solo quieren que el presidente salga a declarar y nadie más”, sostuvo.
El dirigente argumentó que el artículo 29 del estatuto de la organización contempla el control social y la libre expresión como principios fundamentales. Asimismo, relacionó la sanción con sus cuestionamientos sobre la transparencia de las decisiones y actividades de la Fedjuve.
Arana afirmó que solicitó aclaraciones sobre denuncias y versiones relacionadas con la presunta búsqueda de cargos públicos por parte de dirigentes vecinales y el manejo de espacios vinculados a la gestión institucional. Sin embargo, no atribuyó directamente esas denuncias a una persona específica ni presentó, en sus declaraciones, documentación que permita establecer responsabilidades.
También cuestionó la presencia de funcionarios municipales en dependencias de la organización durante una reunión y reclamó que las actividades dirigenciales se desarrollen de manera transparente.
El dirigente anunció que pedirá que se investiguen otros asuntos que, según él, generan dudas sobre la gestión interna de la entidad vecinal.
La disputa también deja al descubierto diferencias políticas
El conflicto se desarrolla en un contexto de cuestionamientos sobre la independencia de la dirigencia vecinal y sus relaciones con actores políticos.
Durante sus declaraciones, Garnica aludió a la existencia de un familiar de Arana que trabaja en una institución pública y cuestionó sus posibles vínculos con sectores cercanos al Gobierno nacional. Arana rechazó que su actividad dirigencial esté relacionada con la situación laboral de su hermana y aseguró que ella cuenta con una trayectoria profesional propia.
El dirigente sostuvo que su hermana trabajó durante más de 11 años en el Servicio General de Identificación Personal (SEGIP) y que su carrera responde a sus méritos profesionales. Añadió que las referencias a su entorno familiar buscan vincularlo políticamente para desacreditar sus cuestionamientos.
Arana también mencionó que, a su criterio, la disputa podría estar relacionada con la posibilidad de que se presente como candidato a la próxima dirigencia de la Fedjuve. No obstante, esa explicación corresponde a su interpretación y no está respaldada por elementos independientes que permitan establecer el motivo de la sanción.
Una disputa que exige aclaraciones
La suspensión de Arana abre interrogantes sobre la aplicación de los estatutos, el procedimiento disciplinario y los límites de la representación institucional dentro de la Fedjuve.
Por un lado, Garnica defiende la facultad de la presidencia para centralizar la vocería oficial y exige que los integrantes de la directiva respeten las normas internas. Por otro, Arana cuestiona que esa atribución se utilice para limitar las críticas y reclama mayor transparencia en las decisiones de la organización.
La controversia también plantea la necesidad de conocer el contenido de la resolución de suspensión, las faltas específicas que se atribuyen a Arana y el procedimiento seguido para imponer la sanción.
Hasta que esos aspectos sean aclarados, el conflicto mantiene abiertas las dudas sobre si se trata de una controversia estrictamente estatutaria, de una disputa por el liderazgo de la organización o de diferencias políticas que han profundizado la división interna de la dirigencia vecinal.








