Primer año de legislatura
El PDC se divide y tensiona la elección de directivas legislativas
Roberto Castro busca continuar al frente de Diputados, mientras Diego Ávila enfrenta una disputa más abierta en el Senado. Las negociaciones por las jefaturas de bancada preceden a la renovación de las directivas
La renovación de las directivas de las cámaras de Diputados y Senadores abrió una disputa interna en el Partido Demócrata Cristiano (PDC), que debe definir sus candidaturas antes del 8 de noviembre, cuando concluye el periodo anual de las actuales autoridades. Aunque las presidencias corresponden en principio al oficialismo, las divisiones internas complican los acuerdos y abren la posibilidad de cambios en ambas cámaras. No se prevé que Libre o Unidad logren algún tipo de acuerdo de largo plazo ni con las bancadas ni con el ejecutivo en este momento.
En Diputados, Roberto Castro aparece como principal aspirante a la reelección, respaldado por legisladores que destacan su capacidad para acercar posiciones entre bancadas y viabilizar proyectos de ley. Sin embargo, su continuidad enfrenta cuestionamientos dentro de su propio partido, por ejemplo de la diputada Sandra Ribero.
Ribero aseguró que recibió pedidos para postularse a la presidencia y criticó la gestión saliente en materia de institucionalización. Además, denunció presuntas acciones destinadas a conseguir apoyos para la reelección de Castro, entre ellas la entrega de obsequios, asistentes y la organización de actividades sociales entre parlamentarios. No presentó pruebas de una compra de votos y las acusaciones no han sido aclaradas por el presidente de la Cámara.
El diputado Ricardo Rada también aparece entre los posibles candidatos del oficialismo. Desde el bloque oficialista cuestionó que la renovación anunciada pueda quedar reducida a un cambio de discurso, mientras otros legisladores consideran que la continuidad de Castro permitiría mantener los consensos alcanzados. Rada es también cuestionado por su cercanía al exasesor Fernando Cerimedo.
La disputa refleja las fracturas del PDC, dividido entre los sectores cercanos al presidente Rodrigo Paz, los afines al vicepresidente Edmand Lara y quienes responden a la estructura partidaria. Las diferencias también se expresan en la definición de las jefaturas de bancada, paso previo a la negociación de las directivas. En total suman 49 bancas en diputados y 16 en el Senado, por lo que son la primera fuerza llamada a dirigir las sesiones.
En el Senado, la continuidad de Diego Ávila tampoco está asegurada. El senador Víctor Quispe anunció que respaldará su reelección, pero la senadora Ana Crispín cuestionó el supuesto direccionamiento del Ejecutivo a favor del actual presidente ya que es sin lugar a dudas el hombre más cercano a Paz con quien ya trabajó en la alcaldía de Tarija y con quien coordinan estrategias. Crispín mencionó como alternativa a Daniel Ortiz, presidente de la Comisión de Constitución.
La elección de las nuevas autoridades no solo definirá quiénes conducirán los debates parlamentarios durante el próximo año. También pondrá a prueba la capacidad del oficialismo para ordenar sus filas y sostener mayorías en un Legislativo donde las diferencias internas ya condicionan las negociaciones.
Libre y Unidad
El Gobierno descartó desde el primer momento firmar un acuerdo público de legislatura y gobierno con Unidad, la bancada de Samuel Doria Medina que lo respaldó en la segunda vuelta. La falta de ese acto formal y público acabó deteriorando unas relaciones que volaron por los aires, según Samuel Doria Medina, al “evidenciarse la corrupción” al interior del “grupo palaciego”.
Desde entonces Unidad mantiene un tono crítico, aunque ha apoyado al Gobierno en sus principales pedidos: Extensión del Estado de Excepción, aprobación del acuerdo con el FMI, intervención en el Ministerio Público y silencio general en el asunto tarifario. La estrategia no cambiará en el corto plazo, aunque el tono puede elevarse. Unidad tiene 26 asientos en diputados y 7 en el Senado, y aunque varios curules han migrado hacia la órbita del PDC, se mantienen firmes al menos 50.
En Libre la situación es similar. Fue el derrotado en la segunda vuelta, pero con 39 bancas en diputados y 12 en el Senado era necesario para cualquier cambio estructural siendo, además, aparentemente, la bancada más cohesionada ideológicamente, hasta que la parte más cercana a Demócratas empezó a actuar por su cuenta. Aún así, al igual que en Unidad, los asuntos centrales planteado por el Gobierno han sido respaldados mayoritariamente.
Hasta el momento el Gobierno no ha tenido que mostrar la capacidad de manejar las cámaras con “aritmética variable”, pero en esta ocasión va a tener que esforzarse a fondo no tanto para controlar las presidencias – que también – sino para repartir comisiones y comités sin generar nuevas polémicas.
Las bancadas prevén definir sus acuerdos en los próximos días y se espera que hasta el 6 de noviembre se conozcan los resultados de las negociaciones para renovar las directivas.
Senadora Moreno será subjefa en Libre
Mientras se acaban de cerrar los acuerdos, las bancadas van avanzando en el primer paso, que es la elección de jefes de bancada.
La primera fuerza en presentar sus decisiones fue la de Libre de Tuto Quiroga que este lunes eligió a los legisladores José Sánchez (Oruro) y Isabel Moreno (Tarija) como jefe y subjefa de bancada, respectivamente, en la Cámara de Senadores.
“(Vamos a) hacer un trabajo consensuado con toda la bancada de Libre en la Cámara de Senadores. Ese es el primer compromiso que tenemos nosotros para llevar adelante este desafío y haber asumido esta responsabilidad”, señaló Sánchez, quien asumió como jefe de bancada.
Los nuevos representantes de la bancada asumen sus funciones en reemplazo de Tomasa Yarhui y José Manuel Ormachea.








