Cuestionan el escaso apoyo diplomático
“Narcomadera”: Importadores de EEUU y México reclaman a Chile
Los compradores cuestionan los análisis que sustentaron las incautaciones y exigen contramuestras y peritajes independientes. La destrucción de los cargamentos abrió un conflicto comercial
Importadores de madera de Estados Unidos y México reclamaron explicaciones a las autoridades chilenas por la incautación y posterior incineración de cargamentos bolivianos en el puerto de Arica. Los compradores cuestionan los resultados de los análisis, piden acceso a la documentación técnica y solicitan garantías para realizar verificaciones independientes.
Según informó el medio chileno Emol, los reclamos se conocieron durante la visita del presidente José Antonio Kast a Bolivia, aunque el tema pasó de puntillas en la agenda oficial y en los reportes oficiales posteriores. La International Wood Products Association (IWPA), que representa a importadores de productos madereros, afirmó que cargamentos bolivianos fueron inspeccionados en Brasil, Perú, Francia, Canadá y Estados Unidos sin que se detectaran sustancias ilícitas pese a que las autoridades chilenas advirtieron de un cargamento enorme. También denunció posibles falsos positivos en algunos envíos retenidos en Chile.
Desde México, la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de Productos Forestales (IMEXFOR) advirtió que la controversia afecta a compradores, distribuidores y empresas navieras. Ambas organizaciones piden conocer los resultados completos de los análisis y establecer protocolos de muestreo con cadena de custodia y segundas pruebas.
Antecedentes
El caso se remonta a junio, cuando la Fiscalía de Arica anunció la incautación de más de 1.080 toneladas de madera boliviana. Según los peritajes de las autoridades chilenas, parte de la carga contenía sustancias controladas, entre ellas cocaína y ketamina. El fiscal regional Mario Carrera defendió la investigación y afirmó que los análisis del Instituto de Salud Pública confirmaron la presencia de droga, aunque reconoció diferencias en las concentraciones detectadas.
Los exportadores bolivianos cuestionan esos resultados y sostienen que la destrucción de la madera impide realizar peritajes independientes sobre el material original. La Cámara Forestal de Bolivia estimó pérdidas de entre 10 y 15 millones de dólares, mientras otras organizaciones del sector reportaron daños superiores y alertaron sobre la pérdida de mercados y empleos. El daño a la reputación industrial es incalculable.
La controversia también llegó a la Cancillería boliviana, que realizó gestiones diplomáticas para preservar muestras y dar seguimiento al caso. Aunque la madera incautada ya fue incinerada, autoridades regionales chilenas señalaron que se conservaron contramuestras bajo custodia del Instituto de Salud Pública para eventuales nuevos análisis.
Este martes 20 de octubre está prevista una audiencia de cautela de garantías ante el Juzgado de Garantía de Arica, en la que las defensas de empresas involucradas buscarán que se examinen aspectos relacionados con la legalidad de las actuaciones y el tratamiento de las evidencias. Los exportadores también evalúan acciones legales para reclamar resarcimiento por los daños económicos.
La disputa amenaza con extenderse más allá del ámbito judicial. El sector forestal boliviano reclama transparencia técnica y una solución diplomática que permita restablecer la confianza de los compradores internacionales.
La edición incorpora los antecedentes publicados por Emol y El Deber sobre los reclamos de importadores, además de la información de El Diario sobre la audiencia prevista para el 20 de octubre y la conservación de contramuestras








