La crisis vacía la mesa de los bolivianos: precios de alimentos suben hasta un 200%
La Defensoría del Pueblo alertó sobre el agravamiento de la crisis alimentaria en Bolivia tras registrar incrementos de hasta un 200% en los precios de productos de la canasta básica familiar, situación que está afectando de manera directa la alimentación de miles de hogares.
La representante de la institución, Cecilia Bolívar, informó que el monitoreo se realizó en mercados populares de las principales ciudades del país, entre ellas Tarija, evaluando el comportamiento de los precios de 21 productos de primera necesidad.
El informe evidencia un incremento considerable en el costo de los alimentos, además de un desabastecimiento temporal de productos esenciales como leche, aceite y huevo, una situación atribuida a los 53 días de conflictos y bloqueos que afectaron el abastecimiento nacional.
Uno de los datos que más preocupa a la Defensoría es que el 63% de las familias consultadas manifestó que sus ingresos ya no alcanzan para cubrir las tres comidas diarias.
Bolívar señaló que los sectores más vulnerables son los adultos mayores y las familias de bajos ingresos. Indicó que muchas personas beneficiarias de la Renta Dignidad aseguraron que ese ingreso mensual ya resulta insuficiente para comprar alimentos, mientras que numerosas madres de familia reconocieron que han tenido que eliminar la cena o reducir la calidad de los alimentos que consumen.
El estudio también revela cambios en los hábitos de alimentación. Muchas familias dejaron de consumir proteínas como carne de res y pollo, reemplazándolas por productos de menor costo como fideos, arroz y tubérculos, con el consiguiente deterioro de la calidad nutricional.
Ante este escenario, la Defensoría del Pueblo exhortó al Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural y al Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras a fortalecer el monitoreo de precios, garantizar el abastecimiento de alimentos y adoptar medidas que mejoren el acceso de la población a la canasta básica.
Asimismo, instó a los gobiernos municipales y departamentales a ejercer controles más estrictos sobre los mercados para evitar la especulación y el incremento injustificado de precios, recordando que el acceso a una alimentación adecuada constituye un derecho humano que debe ser protegido por el Estado.
La institución advirtió que, de no aplicarse medidas oportunas, el deterioro del poder adquisitivo continuará afectando principalmente a los sectores más vulnerables, profundizando la inseguridad alimentaria y la vulneración del derecho a la alimentación de miles de familias bolivianas.








