Transporte pesado se declara en emergencia por la escasez de diésel y exige respuestas a YPFB
La falta de combustible continúa afectando al transporte pesado en Tarija y otras regiones del país. El sector anunció que solicitará una reunión urgente con YPFB para exigir garantías de abastecimiento, mientras crece la preocupación por el impacto económico que atraviesan los transportistas.
El sector del transporte pesado de Tarija se declaró en estado de emergencia debido a la persistente escasez de diésel que afecta a la región y a otros departamentos del país. Los transportistas denuncian que, tras afrontar 52 días de bloqueos que dejaron severas pérdidas económicas, ahora deben enfrentar largas filas para abastecerse de combustible, situación que amenaza con ahondar la crisis del sector.
El representante del transporte pesado, Juan Carlos Borda, expresó su preocupación por la falta de diésel y señaló que la problemática no es nueva, aunque se ha agravado en las últimas semanas. Según indicó, el compromiso de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) era garantizar la atención a los vehículos de otros departamentos que utilizaron las rutas de Tarija durante el periodo de bloqueos; sin embargo, las filas continúan creciendo.
“Salimos de una situación de 52 días de bloqueo para entrar a otra problemática que ya veníamos enfrentando desde mucho antes. Ahora volvemos a permanecer dos o tres días haciendo fila para cargar combustible”, manifestó.
Borda señaló que la situación es aún más crítica en departamentos como La Paz y Oruro, donde algunos transportistas llegan a esperar hasta una semana para abastecerse de diésel. En el caso de Tarija, indicó que todavía existe disponibilidad de gasolina, aunque también se observan filas en algunos surtidores, especialmente durante los fines de semana.
El dirigente cuestionó las explicaciones sobre las causas del desabastecimiento y recordó que durante los bloqueos una gran parte del parque automotor de Tarija permaneció paralizado, por lo que considera que el consumo de combustible debería haber disminuido.
Ante este escenario, anunció que el sector solicitará una reunión con representantes de YPFB para conocer la situación real del abastecimiento y exigir soluciones inmediatas. Aclaró que, por el momento, la intención es priorizar el diálogo, aunque no descartó futuras medidas de presión si el problema persiste.
La crisis también comienza a reflejarse en la actividad económica de los transportistas. Según Borda, varios afiliados han optado por vender sus vehículos y buscar otras alternativas laborales debido a la falta de ingresos provocada por los bloqueos y la dificultad para acceder al combustible.
El transporte pesado demandó a YPFB garantizar el suministro regular de diésel para evitar una mayor paralización de las actividades productivas y de transporte en el departamento. El sector espera respuestas concretas en los próximos días y advierte que la continuidad de la escasez podría generar nuevas acciones de protesta a nivel nacional.








