XI Congreso de la FAM
Torres liderará el municipalismo en plena reforma autonómica
El alcalde de Tarija presidirá la FAM en un momento en el que el país debate la reforma de la Autonomía y un nuevo Pacto Fiscal para atender las competencias. Cronenbold y Armella completan el directorio
En medio de la euforia desatada luego del acuerdo entre Gobernadores y Gobierno Central del 5 de agosto para desarrollar (y financiar) el capítulo autonómico de la Constitución, calificado por los más optimistas como una reforma casi fundacional, el sistema municipal boliviano reclama su espacio.
Ayer se llevó a cabo XI Congreso Nacional de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM), que agrupa a los 335 Gobiernos Autónomos Municipales y los 8 Gobiernos Autónomos Indígenas Originarios Campesinos, constituyéndose por definición en el ente que agrupa a las entidades que atiende las necesidades más cercanas a los ciudadanos.
En la Asamblea fue elegido presidente el alcalde de Tarija Johnny Torres Terzo, que será acompañado en la vicepresidencia por el alcalde de Warnes (Santa Cruz), Mario Cronenbold y en la secretaría otra tarijeña, la alcaldesa de El Puente Sara Armella, que continua en el cargo. Los tres deberán coordinar y defender criterios municipales en el pacto fiscal y la redefinición de la Ley Marco de Autonomías que el gobierno de Rodrigo Paz planteó como prioridad.
La lógica de la FAM
Fundada en 1999, superada la fase de la participación popular, pero en los albores del reclamo autonómico, la FAM se venía a encargar de recordar al centralismo tradicional la necesidad de contar con los municipios. Su desarrollo fue sin embargo lento dada la escasa cohesión inicial, la discrecionalidad del ejecutivo en su relación con los municipios y la diversidad de las necesidades que representaban.
Con la llegada del Movimiento Al Socialismo (MAS) la FAM se convirtió en una extensión ministerial dada la hegemonía territorial del partido azul. A partir de 2015 toma un nuevo impulso definiendo gerencias, intereses y fuentes de relacionamiento institucional con financiadores internacionales tipo ONU. Otro tarijeño, Álvaro Ruíz, fue uno de los grandes impulsores de este cambio cuando era alcalde de Uriondo. Ruíz alcanzó la presidencia, acumuló influencia y poco después fue parte importante en el proyecto de Evo Morales y en el ejecutivo de Luis Arce.
La “oposición municipal” al MAS se ejercía desde otra plataforma, que siendo parte del sistema asociativo tiene vida propia: la Asociación de Municipios de Bolivia (AMB), que reunía a las nueve capitales de departamento más El Alto, tradicionalmente de mayoría opositora. El exalcalde de Tarija Óscar Montes ejerció la presidencia en diferentes ocasiones, y también el propio Johnny Torres. De hecho, uno de sus aliados, Ángel Aparicio, venía ejerciendo la dirección ejecutiva de la AMB luego de reemplazar a Alfonso Lema, que asumió en el Servicio Estatal de Autonomías.
Por lo general la presidencia de la FAM se alterna entre un alcalde de municipio rural – el saliente es Flavio Merlo de Tihuanacu -, y un alcalde de ciudad capital.
Servicios y más
La FAM, con un presupuesto varias veces superior al del viceministerio de Autonomía que dirige otro tarijeño, Adrián Oliva, tiene cuatro gerencias definidas para participar de los debates clave:
La Gerencia de Programas y Proyectos de Fortalecimiento Institucional, que se encarga de la formación de cuadros y de coordinar algunos eventos y la Gerencia de Desarrollo Legislativo e Incidencia Política que se encarga de pelear normas y presupuestos con el ejecutivo nacional; y dos más operativas, como la Gerencia de Comunicación, que unifica esfuerzos y criterios dando herramientas de comunicación a municipios pequeños para determinadas campañas, además de la Gerencia Administrativa.
Aunque el uso que cada municipio hace de los servicios de la FAM depende de la voluntad de cada alcalde, la Federación ofrece asesoramiento y varios proyectos – Municipios Amigos de la Niñez, Sistemas Económicos Locales, Gestión Ambiental y otros - que permiten ordenar la gestión en las alcaldías.
En el actual momento de discusión, la FAM deberá ordenar primero las prioridades de los municipios para llegar a la mesa de diálogo del Pacto Fiscal con una posición fuerte.
“Vamos a coordinar de manera inmediata con el Gobierno nacional para profundizar las autonomías municipales del país y fortalecer la capacidad de respuesta de los gobiernos locales - afirmó Torres Terzo - y también vamos a trabajar en propuestas de cara a un pacto fiscal, incluyendo el tema del 50-50”.
La mesa está servida.
Torres asume la FAM en un “momento crucial”
El alcalde de Tarija, Johnny Torres, siempre se ha caracterizado por tener un afinado olfato político. La decisión de asumir la presidencia de la FAM no puede leerse al margen de ello. Torres fue reelecto con más del 60% de los votos en un tiempo en el que cualquier reelección cuesta. Esa solvencia le ha permitido buscar nuevos desafíos, y acercarse al nivel nacional es, sin duda, una de las motivaciones de casi todo el arco político.
Torres ya fue diputado, asambleísta, subgobernador y alcalde. Siempre lo ha hecho partiendo de las siglas del MNR – sigue siendo jefe nacional – e integrándose en diferentes alianzas. Gestiona los sinsabores para que no se conviertan en rencor y siempre ha preferido sumar a romper.
Como a todos los políticos tarijeños, alguna vez se le ha escudriñado por su “funcionalidad” al MAS; salió airoso y alcanzó la Alcaldía. En la última elección nacional apostó por Doria Medina y en la segunda por Rodrigo Paz de forma cautelosa. Desde que Paz ejerce la Presidencia, el alcalde le ha brindado cobertura en varios momentos políticos sensibles – incluso luego de salirse de la alianza Patria por desacuerdos irreconciliables -, pero mantiene su independencia ideológica y operativa al 100%.
La palestra de la FAM es muy atractiva y útil – como sabe Álvaro Ruíz – si se maneja estratégicamente. El momento político nacional es de crisis generalizada y las alcaldías son quienes atienden más de cerca a los ciudadanos, por lo que la voz de la FAM deberá ser escuchada.
Además, el acuerdo con los Gobernadores ha abierto espacios de renegociación de recursos y competencias que también entrarán en colisión con los intereses de los municipios, que también reclaman un incremento de recursos y una clarificación de competencias.
Este pulso nacional también tiene ramificaciones departamentales donde diferentes fuerzas políticas compiten por asentar el liderazgo. La reforma autonómica es una de las líneas de trabajo fuerte de la Gobernación de Tarija.








