Lee Jang: “Bolivia es 10 veces más grande que Corea, tiene un potencial enorme por desarrollar”
El embajador Lee Jang asegura que su país está listo para invertir en litio, turismo y lucha contra el cambio climático, mientras celebra seis décadas de amistad bilateral con la entrega de tecnología educativa en Tarija.
En medio de un salón con 20 computadoras a punto de ser estrenadas, el embajador de la República de Corea en Bolivia, Lee Jang, se mostró emocionado por la ceremonia de donación de una sala TIC en la Unidad Educativa Libertad de la provincia de Colón Sud, Tarija. El espacio, equipado con tecnología de última generación y programas educativos para estudiantes de 6 a 18 años, representa uno de los múltiples proyectos de cooperación que la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) materializa en el país.
“Estoy muy feliz de estar aquí acompañando esta ceremonia, rodeado de los niños, niñas y las autoridades de esta región”, expresó el diplomático, quien llegó a Bolivia en julio de 2024 y culminará su misión el próximo año. En esta entrevista exclusiva, Lee Jang reflexiona sobre el potencial de Bolivia, las oportunidades de cooperación bilateral y los desafíos que enfrentará el nuevo gobierno boliviano.
El País (EP). ¿Qué significa este proyecto de digitalización para la cooperación entre ambos países?
Lee Jang (LJ). Este proyecto de la Unidad Educativa Libertad está enfocado en sensibilizar y concientizar sobre el mundo digital. Estos niños y niñas son protagonistas del futuro, y pueden aprender mucho gracias a nuestra tecnología. Lo más importante es que este beneficio está llegando a una clase vulnerable, menos privilegiada y menos favorecida de esta región. KOICA siempre trabaja en tres agendas prioritarias que materializa en todas las partes de Bolivia, y la educación digital es una de ellas.
EP. Usted estudió en una escuela similar, pero sin internet ni wifi. ¿Cuál es su visión sobre la inteligencia artificial en la educación?
LJ. Todavía mi generación no está al tanto de esta tecnología. Incluso no sé si estoy a favor o en contra de una aplicación mayor de la inteligencia artificial. Puede haber ventajas y desventajas, pero estoy seguro de que ya la estamos viviendo. Corea está dentro de los cinco países del mundo con mayor acercamiento a la IA. Empresas como Samsung ya usan esta tecnología en su telefonía inteligente, lo que contribuye a mejorar la vida cotidiana de los consumidores.
EP. Este año se conmemoran 60 años de relaciones diplomáticas. ¿Cómo se han fortalecido los lazos entre Bolivia y Corea?
LJ. Desde que llegué en julio del año pasado, he buscado siempre la oportunidad de fortalecer los lazos de amistad y cooperación. Este año es muy importante, y hemos celebrado el 60 aniversario con múltiples eventos. Realizamos un seminario de cooperación hacia el futuro sobre temas de interés mutuo como recursos minerales, cambio climático y reducción de gases de efecto invernadero. Trajimos desde Corea una demostración de arte masivo de K-pop y una representación de danza y música tradicional. Y pronto tendremos el partido amistoso entre las selecciones de fútbol de Bolivia y Corea, el 14 de noviembre en Seúl, con el que cerraremos con broche de oro varios eventos.
Con el próximo gobierno de Bolivia, que asume el 8 de noviembre, recibiremos también una delegación de enviado especial de nuestro presidente. Nos reuniremos para reprogramar todo tipo de cooperación, incluso en la asistencia para el desarrollo con KOICA.
EP. ¿Cuál es el monto de la cooperación coreana en Bolivia?
LJ. Hay dos tipos de ayuda oficial para el desarrollo. Una es la asistencia no reembolsable, ejecutada por KOICA, con alrededor de 10 millones de dólares anuales. La otra es un préstamo a bajo interés a largo plazo. El año pasado, ambos gobiernos firmamos un convenio de asistencia reembolsable por 1.000 millones de dólares que se destinarán a diferentes proyectos como mejoramiento de infraestructura, puentes y carreteras. Con el nuevo gobierno definiremos en qué lugar y con qué proyectos se inyectará este monto, que no es poco.
EP. Bolivia enfrenta una crisis energética. ¿Cómo puede ayudar Corea del Sur?
LJ. Estuve monitoreando muy cautelosamente las promesas electorales de los candidatos. Coincidieron en trabajar la promoción del turismo y la redefinición de la exploración, explotación y comercialización del litio. Estamos interesados en ampliar el flujo comercial de ambos países. Seguramente nos acercaremos para ver la posibilidad de participación con tecnología de punta, por ejemplo, la extracción directa de litio.
También trabajaremos el tema del turismo. Hablando de Asia, Corea se posiciona en el primer lugar de más visitas a Bolivia, seguido de China y Japón. Los turistas coreanos vienen principalmente a ver el Salar de Uyuni, pero podrían conocer otras regiones bonitas e interesantes. Siempre digo que Bolivia es 10 veces más grande que Corea del Sur, entonces hay mucho más que el lago Titicaca.
EP. ¿Qué productos bolivianos tienen potencial en el mercado coreano?
LJ. Esta mañana hablé con el alcalde de Tarija sobre las posibilidades de exportación. Tarija no solo produce vino, sino que cultiva olivos y fabrica muy buen jamón. Son productos muy de moda en Corea, que es un país dentro de los cinco mayores consumidores de alcohol. Está incrementando la cantidad de personas que gustan de los vinos, entonces hay mucha posibilidad de posicionarse bien con algún acuerdo de libre comercio sin aranceles. En Corea existe el soju, un aguardiente de arroz que originalmente tiene entre 15 y 25 grados, pero últimamente se comercializan variedades con 35 a 40 grados. Entonces, el singani también puede tener muy buena aceptación en el mercado coreano.
EP. ¿Cuál es la propuesta coreana para desarrollar la industria del litio boliviano?
LJ. En Latinoamérica, Chile, Argentina y Bolivia son los tres países más importantes para el litio. Pero mientras Chile y Argentina tienen un avance significativo, en Bolivia el litio está dormido. En Corea hay empresas que poseen tecnología de punta para la exploración y extracción directa. El año pasado, algunas empresas coreanas participaron en una licitación del Ministerio para trabajar con YLB, pero no se pudo pasar de esa fase. Sabemos que firmaron contratos con empresas de China y Rusia, aunque parece que han sido paralizados en el congreso. Espero que con el nuevo gobierno haya una nueva licitación donde estas empresas coreanas puedan participar.
EP. Mencionó también el tema del cambio climático.
LJ. Aparte del litio, tenemos mucho interés en trabajar sobre cambio climático para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y dióxido de carbono, apuntando a la posible negociación de bonos de carbono. Ha sido un tema sensible en el actual gobierno, pero ya estamos trabajando en un posible convenio y firma de memorándum de entendimiento. Tengo expectativa y optimismo para avanzar este tema con el nuevo gobierno.
EP. ¿Cómo funcionarían los bonos de carbono?
LJ. Si pudiéramos firmar un convenio, algunas empresas coreanas podrían invertir en proyectos ambientales para combatir el cambio climático con nuestro fondo. Se puede negociar la venta y compra de bonos de carbono. Es un mecanismo complicado y sofisticado. Podemos avanzar “a paso de vaca”, como se dice en Corea, pero vamos a llegar a una recta final constructiva y productiva.
Datos clave
- Relaciones diplomáticas: Bolivia y Corea del Sur celebran 60 años de amistad en 2025 (establecidas el 25 de abril de 1965)
- Cooperación anual: 10 millones de dólares en asistencia no reembolsable (KOICA)
- Préstamo reciente: 1.000 millones de dólares a bajo interés para infraestructura
- Turismo: Corea es el país asiático que más turistas envía a Bolivia
- Áreas prioritarias: Salud, desarrollo rural, energía, transporte y educación digital
El embajador Lee Jang concluye la entrevista con una sonrisa, rodeado de estudiantes que exploran con curiosidad sus nuevas computadoras. “Hasta el próximo año, que terminaré mi misión diplomática, voy a seguir trabajando con mi mejor esfuerzo”, promete, mientras los niños de Colón Sud descubren un mundo digital que, hace apenas unas horas, parecía lejano.






