KOICA y Embajada de Corea del Sur entregaron proyecto en escuela rural de Tarija
Una sala con 20 computadoras y conexión a internet marcaron un hito en la celebración de seis décadas de cooperación bilateral entre Bolivia y Corea del Sur, abriendo una ventana digital para 170 estudiantes de la Unidad Educativa Libertad, de Colón Sud.
“Este cielo despejado, las nubes tan bonitas, me recuerdan alguna escena de cuento de hadas”, dijo el embajador Lee Jang en la cancha polifuncional de la Unidad Educativa Libertad de la comunidad de Colón Sud, en la provincia de Uriondo, que el pasado miércoles 22 de octubre vivió un momento histórico. La entrega de una sala TIC completamente equipada con 20 computadoras nuevas es un símbolo de los 60 años de amistad entre Corea del Sur y Bolivia, y una promesa de futuro para 170 estudiantes que ahora tendrán acceso al mundo digital.
“Me siento muy feliz de estar aquí. Este clima benigno, la temperatura perfecta. Ustedes son hadas también”, dijo Jang, visiblemente emocionado durante la ceremonia que reunió a autoridades locales, padres de familia, docentes y estudiantes en la comunidad ubicada a 35 kilómetros de la ciudad de Tarija.
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El diplomático, quien llegó a Bolivia en julio de 2024, confesó que la experiencia le recordó su propia infancia: “Cuando era muy chiquitito, también estudiaba en una escuela humilde, pequeña, en un campo rural en mi país, hace más de 50 años, cuando no había nada de computadoras ni wifi. Ustedes están estudiando en un ambiente mejor que el que yo tenía”.
Siete meses de gestión, 20 megas de esperanza
El proyecto demandó siete meses de trabajo desde su concepción en abril hasta su inauguración en octubre, y enfrentó obstáculos que parecían infranqueables. La principal barrera, conseguir internet en una zona rural a 12 kilómetros de la antena más cercana, se convirtió en un desafío técnico y económico.
“Entel no quiso darnos servicio porque no era factible técnicamente ni económicamente por la distancia y la demanda”, explicó el director Cliver Gallardo Pantoja. “Pero conseguimos el apoyo de otra empresa que trabaja con Entel. Tomaron la señal mediante antenas y por fibra óptica la trajeron aquí. Ahora tenemos 20 megabytes”.
El ingeniero Jaewan Jung, voluntario de KOICA (Agencia de Cooperación Internacional de Corea) asignado a la escuela, fue el cerebro detrás de la iniciativa. En emotivo discurso, explicó su motivación: “Cuando llegué por primera vez a esta escuela no había conexión a internet y era difícil que cada estudiante pudiera usar una computadora. Para que los estudiantes puedan adaptarse a un mundo que cambia tan rápido, cada uno necesita su propia computadora y una educación digital de calidad”.
Jung advirtió: “Hace solo tres años surgió una nueva revolución, la inteligencia artificial con herramientas como ChatGPT. En algunos países ya existen taxis sin chofer y muchas empresas han sustituido a trabajadores por sistemas inteligentes. Cuando los estudiantes de hoy se gradúen, muchas de las profesiones actuales ya habrán cambiado o incluso desaparecido”.
Inversión compartida con participación comunitaria
El proyecto representó una inversión de 22,000 dólares: 20,000 aportados por KOICA y 2,000 por la comunidad, cumpliendo con el requisito del 10% de contrapartida local. Más allá del dinero, la implementación requirió un esfuerzo colectivo.
“La alcaldía nos ayudó oportunamente, de tal forma que pudimos llegar a ese 10%”, señaló Gallardo. “Hicimos todo de forma participativa. Los padres de familia vinieron a limpiar, preparamos el ambiente juntos. Es importante porque cuando las familias apoyan, se empoderan del proyecto”.
El alcalde municipal de Uriondo, Javier Lazcano Quiroga, destacó: “Sin duda lo que hoy hacemos es dar un salto hacia la tecnología. Este es un proyecto piloto que se va a replicar en otras unidades educativas. Ustedes, mis queridos jóvenes y niños, tienen el orgullo de ser los primeros”.

La sala, equipada con computadoras de última generación y programas educativos aptos para todas las materias desde inicial hasta secundaria (estudiantes de 4 a 18 años), se hará sostenible con el trabajo de la junta escolar, que se encargará del pago mensual de internet, que asciende a 350 bolivianos.
60 años de cooperación
El acto se enmarcó en la celebración del 60 aniversario de relaciones diplomáticas entre Corea del Sur y Bolivia, establecidas el 25 de abril de 1965. Durante 2025, ambos países han desarrollado múltiples actividades conmemorativas, desde seminarios sobre cooperación en recursos minerales y cambio climático hasta demostraciones de K-pop y música tradicional coreana.
“A lo largo de estas décadas, el gobierno de Corea mediante KOICA ha enviado a más de 990 voluntarios a diferentes regiones de Bolivia, incluida Tarija”, informó el embajador Lee Jang. “Se han apoyado diversos proyectos en los sectores de salud, agricultura, igualdad de género e infraestructura, contribuyendo al desarrollo sostenible del país”.
Dongho “Francisco” Kang, coordinador de KOICA en Bolivia, explicó que existen dos niveles de proyectos: los microproyectos individuales de voluntarios (como este, de hasta 20,000 dólares) y los programas sectoriales que se ejecutan en varias provincias con presupuestos que superan los 10 millones de dólares anuales. “El año pasado el presupuesto sobre proyectos fue de 12 millones de dólares donados a Bolivia”, precisó.
El director distrital de Educación de Uriondo, Ismael Tintilay Churquina, conectó el proyecto con las aspiraciones globales de los estudiantes tarijeños: “Hay muchos jóvenes de esta región que han representado a Bolivia en la NASA estos últimos meses, en física, química, matemáticas, biología. Hay que soñar en grande, hay que utilizar estas máquinas para conectarse con el mundo y aprender del mundo”.
Un estudiante de la promoción, en representación de sus compañeros, resumió el sentimiento colectivo: “Hoy no solo celebramos la entrega de una sala TIC, sino la apertura de nuevas oportunidades para aprender, crecer y soñar. Este proyecto representa un paso firme hacia el futuro, donde la tecnología y el conocimiento se unen para fortalecer nuestras capacidades y ampliar nuestros horizontes”.
Al finalizar el acto, que incluyó números musicales, danzas tradicionales y la entrega de presentes típicos de la región (sombreros, vino y productos locales) al embajador y su comitiva, Lee Jang expresó un deseo personal: “Esta mañana, cuando estaba desayunando con mi esposa en el hotel, decía que el año próximo cuando me jubile tal vez venimos a quedarnos aquí algunos meses. Estoy encantado de estar aquí”.
Las 20 computadoras ahora esperan, encendidas y conectadas al mundo, en una sala que huele a pintura fresca y posibilidades infinitas.
Datos clave del proyecto
- Inversión total: 22,000 dólares (20,000 de KOICA y 2,000 de contrapartida comunitaria con apoyo municipal), con conectividad de 20 megabytes mediante plan empresarial de internet por fibra óptica.
- Alcance educativo: 170 estudiantes de 4 a 18 años (desde nivel inicial hasta secundaria) podrán utilizar las 20 computadoras nuevas con software educativo para todas las materias del currículo escolar.
- Tiempo de implementación: 7 meses de gestión (abril-octubre 2025), siendo el mayor desafío la instalación de internet en una zona rural a 12 kilómetros de la antena más cercana.
- Contexto histórico: El proyecto se enmarca en la celebración de 60 años de relaciones diplomáticas entre Corea del Sur y Bolivia (1965-2025), durante los cuales KOICA ha enviado más de 990 voluntarios al país andino.
- Sostenibilidad: La junta escolar se hará cargo del pago mensual de internet (350 bolivianos), y existe un plan de expansión para incorporar 15 computadoras adicionales si aumenta la matrícula estudiantil.





