Ahora gozan de un mausoleo de lujo
Las “almitas milagrosas” de Tarija, un fenómeno de devoción popular
La familia Zenteno da fe de un milagro cumplido por las almas de Jorge Fuentes y Antonio Cornejo, dos jóvenes sindicados por el asesinato de los esposos Majluf



Son muchos los misterios e historias que rodean a las “almitas milagrosas” de Antonio Cornejo Chuquimia y Jorge Fuentes, dos jóvenes que en 1978 asesinaron a los esposos Majluf en Tarija y tras ser capturado se les aplicó la “ley de fuga”, siendo ejecutados extrajudicialmente por las autoridades. De estar enterrados a la deriva, ahora gozan de un mausoleo de lujo.
La historia de las "almitas milagrosas" está vinculada a un asalto ocurrido una tranquila tarde del 10 de mayo en una antigua tienda de venta de telas y que paralelamente operaba como una casa de cambios, ubicada en la Avenida Domingo Paz esquina Calle Sucre, en el corazón de la ciudad de Tarija.
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En esa fecha, los esposos Majluf fueron asesinados por los asaltantes Jorge Fuentes y Antonio Cornejo, jóvenes delincuentes, una vez capturados por la policía, fueron encerrados en prisión por unas horas, pero posteriormente se les aplicó la "ley de fuga" y fueron ejecutados de forma extrajudicial. Esta historia ha llevado a que personas con problemas se acerquen a la tumba de estos jóvenes, creyendo que, al haber sufrido tanto por la tortura que recibieron, pueden otorgar ayuda y protección.
Antonio Cornejo Chuquimia fue ejecutado el 12 de mayo de 1978, mientras que su cómplice Jorge Fuentes el 14 de mayo de 1978.
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De acuerdo al relato de ciudadanos, los dos delincuentes fueron capturados tratando de escapar, uno en la ruta hacia el norte y el otro en la zona del aeropuerto.
Enterrados boca abajo
El administrador del cementerio general de Tarija, Ariel Zamora, relata que cuando se hizo cargo del campo santo en el 2005, decidió unir en un solo nicho a los cuerpos de Antonio Cornejo y Jorge Fuentes, ya que fueron enterrados en tumbas separadas y que estaban en un estado de abandono. Grande fue la sorpresa de los panteoneros que, al escavar para sacar los cuerpos, ambos estaban enterrados boca abajo.
“Cuando me hice cargo del cementerio, eso yo lo puedo testificar, estoy hablando del 2005, yo tomé la decisión de que en vez que estén en tumbas separadas los debía juntar y grande fue la sorpresa que cuando hicimos la excavación con los panteoneros, encontramos en las tumbas dos jóvenes enterrados sin cajón, ni bolsita, es decir solo con la ropa de su cuerpo, sin calzados y volcado (boca abajo), normalmente se entierra mirando al cielo a las personas”, indicó Zamora.
Con aportes de todos los trabajadores del cementerio se pudo comprar ladrillo, arena y las losas para construir nichos, las funerarias regalaron los ataúdes.
“Estos jóvenes de ser enterrados sin nada, de la noche a la mañana contaron con su espacio propio. Hemos hecho un cerramiento por el 2006 y mucha gente seguía viniendo, luego ya se hizo cargo una señora de la familia Zenteno (Ana) de cuidar y mantener, ahora en estos momentos de ser una de las tumbas más humildes, se convirtió en un gran mausoleo y el más visitado y bien construido”, relata.
Un milagro y un mausoleo de lujo
Un milagro cumplido por las almas de Jorge Fuentes y Antonio Cornejo, llevó a que la señora Ana Zenteno decida invertir sus ahorros y dinero de su salario para poder construirles un mausoleo, que bien podría ser catalogado de lujo.
“Ellos me hicieron un milagro, fui donde ellos para pedirles por mi salud y mi trabajo, he visto que todo se hizo realidad de ahí nació eso de que yo les haga construir el mausoleo, primero muy sencillo y después como se lo ve ahora. Yo con dinero de mis ahorros y trabajo hice construir, no tengo un monto exacto porque me pedían que compre material cada que iba, yo creo que debí invertir unos 45 mil bolivianos en el mausoleo”, menciona Zenteno.
El mausoleo está construido en un terreno de unos cinco metros cuadrados aproximadamente y tiene más de un centenar de placas alrededor de agradecimiento por parte de familias que habrían recibido un milagro de las almas de estas dos personas. Fue uno de los mausoleos más visitados en la fiesta de Todos Santos.
“Viene gente de la Argentina, Chile y de todos los departamentos del país para pedir un milagro y las placas fueron puestas en agradecimiento por los milagros que recibió la gente, son almitas bien milagrosas”, afirma.