Crónicas de noviembre
Edwin Rosas, el ojo de Sauron y el desgaste del MAS y Comunidad Ciudadana
El MAS asume el desgaste de "fichar" al diputado tarijeño de Comunidad Ciudadana para completar la directiva de la cámara baja, mientras evidencia la debilidad del proyecto opositor



Partiendo de que el Movimiento Al Socialismo (MAS) no necesitaba en absoluto "comprar" a Edwin Rosas para tener el control total de lo que pasa en la Cámara de Diputados ni en la Directiva, donde tiene la mayoría absoluta que le otorga su 55 por ciento, el movimiento no ha dejado indiferente a nadie.
Hay quienes se quejan de lo obvio: Edwin Rosas fue integrado en la lista de Comunidad Ciudadana - definida por el FRI, por Rodrigo Paz y los amigos de Carlos Mesa en su totalidad y ha "traicionado" esa confianza rompiendo la disciplina de partido - o agrupación o lo que sea - ofreciéndose al MAS para ocupar el cargo de Segundo Vicepresidente en Diputados, un cargo menor que da acceso a algún vehículo oficial y algún asesor extra y que en la soledad de La Paz puede parecer suficiente para cruzar los neo - ríos de sangre.
Luciana Campero y algunos otros de los diputados más aguerridos, que desde el sábado han denunciado por redes esta situación, ya han anunciado que "lo harán revocar", aunque todos son conscientes de que el mecanismo es complejo, pero no hay otra forma de recuperar el curul. La ley le asiste a Rosas porque asegura que el curul es del diputado y no del partido, más tratándose de una diputación uninominal como la 40. Ya nadie se acuerda que fue el entonces alcalde Rodrigo Paz y hoy senador quien lo colocó ahí. Tampoco de que los Rosas, los dos hermanos, eran piezas cotizadas en la campaña por su relación con las juntas vecinales y Pancho, el mayor, se colocó como primera asambleísta por Cercado con Todos, "pega" que de momento ejerce con discreción.
El poder
Hay otros, más pragmáticos, que lo que ven es el "ojo de Sauron" actuando: "pierdes credibilidad, pero ganas poder", reconocía uno de los estrategas más hábiles de los últimos años en Tarija.
Edwin Rosas ya había roto la disciplina del partido en el pasado. En marzo se negó en redondo a apoyar a Oscar Montes para la segunda vuelta a la Gobernación de Tarija como instruyó Carlos Mesa. Rosas verbalizó lo que Rodrigo Paz no se atrevió, pero fue un paso más allá y le presentó su pliego petitorio al presiente Luis Arce en representación de "su" Fedjuve. Hubo "amonestación verbal" y todo pasó como una especie de rabieta infantil que esconder bajo la cama.
¿Qué tiene Rosas entre manos que le pueda interesar a Sauron? Sus últimas correrías tuvieron que ver con una denuncia a Montes por el pago de casi 5 millones de bolivianos en una obra fantasma de un karting que el exalcalde aseguró se habían gastado en obras bajo tierra; y también se subió al carro de la denuncia por la compra de computadoras en la UAJMS que publicó este medio.
También tiene pecados familiares que esconder, como la participación directa e indirecta en la aprobación del proyecto del puente 4 de Julio. Tal vez alguien se sintió vulnerable.
Repercusiones
De momento, Edwin Rosas fue elegido vicepresidente segundo con apoyo del MAS en el edificio antiguo de la Asamblea Legislativa, ya que el moderno se encontraba tomado por los asambleístas de CC y Creemos, que empiezan a sumar poco más de un tercio con todo lo que implica.
El MAS asesta un golpe contundente a la oposición, que cuenta ya al menos seis bajas, y se empieza a parecer demasiado a todas las caricaturas precedentes que, por cierto, también acabaron desdibujadas por estrategias similares a la aplicada por Rosas. Eso sí, el MAS asume un desgaste enorme entre esos votantes que sí creen en la democracia a la Constitución y no les gustan los totalitarismos ni las chicanas que derivan hacia ello. Seguramente alguien ha calculado que el desgaste valía la pena para sumar a Rosas, pero no parece normal que no se quiera compartir ni siquiera un intrascendente asiento en la directiva de Diputados.
Lo curioso también es que todo esto pasó en un fin de semana que se preveía intrascendente previo al paro de este lunes, que es tan incierto como los últimos, y que tal vez no hubiera existido si las bancadas se hubieran opuesto a la Ley 1386 con la misma vehemencia con la que se opusieron este fin de semana a que les arrebataran ese curul intrascendente.
Así está la política.