Fotógrafos, vendedores de globos, de juguetes y comida buscan un ingreso económico
Comerciantes abarrotan las plazas y parques de Tarija
La situación económica, caracterizada por el estancamiento, tras la pandemia, ha llevado a que las personas busquen nuevas formas de generar ingresos y el comercio informal es lo más común



A pocos días de conmemorarse la Navidad, las principales plazas y parques de la ciudad de Tarija se han visto abarrotadas de personas. Familias que salen a pasar un tiempo de calidad, jóvenes y adultos que se reencuentran con sus amigos y comerciantes que buscan generar un poco de recursos económicos.
La situación se da en medio de un repunte de casos de Covid-19. En estos espacios se observa una aglomeración significativa de personas, entre ellas, muchos niños que solo buscan un momento de diversión y juego tras el confinamiento obligatorio de más de cinco meses debido a la enfermedad pandémica.
En un recorrido realizado por El País en el parque Bolívar y plaza Luis de Fuente y Vargas se pudo constatar la presencia de comerciantes informales que se dedican a la venta de ropa, juguetes, golosinas, entre otros.
De acuerdo a un sondeo realizado a 50 personas de la ciudad de Tarija, hombres y mujeres de diferentes edades, el 50% manifestó que está de acuerdo con que los vendedores ambulantes ocupen dichos espacios públicos, esto por la necesidad que ha generado la crisis económica tras la pandemia del coronavirus.
Mientras que el otro 50% indicó no estar de acuerdo con el comercio informal en las plazas, alegando que existe un incremento en el riesgo de contagios del SARCov 2, además del desorden y tráfico vehicular que se origina en inmediaciones de estos lugares.
Una lucha por la salud y la economía
La situación económica y laboral caracterizada por el estancamiento y por la ralentización, tras la pandemia, ha llevado a que las personas busquen nuevas formas de generar ingresos y el comercio informal es uno de los más esgrimidos, a nivel mundial, pese al latente riesgo de contagio.
Paseo Algunos ciudadanos piden a comerciantes respetar aquellos espacios que son de paseo, como los parques
Francisco, de profesión Contador, se dedica a vender pizzas en el parque Bolívar junto a su esposa luego de haber sido despedido de su trabajo en una Inmobiliaria.
Palmira Dávila, vendedora de juguetes, manifestó que el sector del comercio ha sido muy afectado a raíz del coronavirus y que esta época del año, cuando se genera un gran movimiento económico entre la ciudadanía, es un momento propicio para poder vender sus productos.
“Durante tres meses hemos pagado alquiler, agua y luz y no hemos tenido ventas, ahora el ingreso tampoco es como en anteriores años. Hubo días que ni siquiera pudimos hacer alcanzar el dinero para dar de comer a nuestras familias”, dijo.
Para Marcelo B. la situación del comercio informal “se ha tornado incontrolable”, por lo que solicita a las autoridades competentes hacer cumplir las normas existentes y buscar consensos “para una solución definitiva, tanto de la institución como del sector”.
Por otro lado, hay quienes felicitan a este sector trabajador, por la voluntad que le ponen al momento de buscar ingresos y no dedicarse a delinquir. “Estoy de acuerdo con que la gente venda, revenda, comida ropa lo que sea, en fin, es trabajo y es digno”, manifestó.
“Los parques son exclusivo para los niños, adolescentes, jóvenes y adultos. Se debe respetar ya que hay personas que visitan la ciudad y somos objeto de críticas. La Alcaldía debería de ubicarlos en otros lugares específicos, además, generan más riesgo de contagio”, expuso otra entrevistada a El País.
Aumenta la informalidad en América Latina
De acuerdo a un estudio de Impactos en el Mercado de Trabajo y los Ingresos en América Latina y el Caribe, de la Organización Internacional del Trabajo, los servicios de alojamiento, comida, incluido el comercio al por menor y mayor han sufrido un significativo impacto económico.
En lo que era la “vieja normalidad”, antes de la pandemia, la informalidad implicaba en muchos casos baja productividad, condiciones laborales precarias y ausencia de acceso al seguro social. Ahora muchos optan por la informalidad.