En Bolivia se dejaron de atender a 82.213 mujeres por la pandemia
El Covid desplazó la atención en salud sexual y reproductiva en Tarija
El techo presupuestario que trazó la Gobernación en el POA 2020 para este sector fue de 10.000 bolivianos, monto insuficiente para cubrir la necesidad departamental de los 11 municipios



En lo que va de la gestión 2020, las actividades del Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Servicio Departamental de Salud (Sedes) en Tarija no se realizaron debido a la concentración del plantel médico y técnico para abordar la pandemia de Covid-19, informó el responsable de esta área, Wilbert Leytón.
Leytón explicó que este monto se dispone para la supervisión a farmacias, labor que consiste en la verificación de material anticonceptivo disponible para los usuarios que solicitan, y la supervisión en los hospitales de Cercado, Yacuiba, Bermejo y Villa Montes respecto a la calidad de atención materno-infantil.
“No hemos hecho ninguna actividad, nos hemos dedicado al Covid-19. A hacer equipos para ver el tema de las pruebas rápidas, para atender toda la demanda de la pandemia. El presupuesto no alcanza para abarcar todas las necesidades”, dijo.
Tampoco hay precisión en los datos. No hay un registro de la cantidad de personas que asistieron a los centros de salud para solicitar anticonceptivos, tampoco una categorización por sexo y edad ni seguimiento del uso de inyecciones anticonceptivas u otro tipo de métodos. Leyton aseguró que la próxima semana se evaluará
“Por ejemplo, la Depo-Provera, que se inyecta cada tres meses, no sabemos si una persona se hizo colocar cuatro al año o una. Es muy complejo para saber estos detalles. Durante la anterior gestión la mayoría de personas interesadas en su cuidado anticonceptivo fueron jóvenes. El implante es el más utilizado”, señaló.
Embarazos durante la cuarentena
Leytón desconoce si el índice de embarazos aumentó durante la cuarentena. Debido a que la cantidad de meses, desde la declaratoria nacional de emergencia sanitaria por Covid-19 (marzo) hasta la actualidad, no son suficientes para comparar con los meses de gestación de una mujer embarazada, todavía no hay datos que aclaren esta cifra.
“Tampoco podemos asegurar con el número de pacientes en los hospitales que hagan seguimiento al embarazo, porque muchos temen acercarse a un centro hospitalario por el Covid, pero es un dato que el próximo año tendrá su resultado”, argumentó.
Embarazos Según el SNIS, de enero a mayo se registraron 12.867 embarazos adolescentes
Sin embargo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó que en el mundo se producirían siete millones de embarazos no deseados durante la pandemia, debido a la incapacidad para obtener anticonceptivos. De acuerdo con proyecciones del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en Bolivia más de 4.606 mujeres quedarían embarazadas sin desearlo.
En el Sistema Nacional de Información en Salud (SNIS) se registró entre marzo y abril del 2020, a comparación con los datos del mismo periodo del 2019, una disminución de las prestaciones en salud sexual y reproductiva que incluye entrega de anticonceptivos y orientación en anticoncepción. Se dejó de atender a 82.213 mujeres bolivianas, eso supone un 44 por ciento menos que el año pasado. Con los mismos datos se advirtió que ocurrirían 614 abortos, dos muertes maternas y 51 fallecimientos infantiles.
Según el SNIS, de enero a mayo se registraron 12.867 embarazos adolescentes. Las gestantes tienen entre 15 y 19 años de edad. A diferencia de lo que pasa en los embarazos infantiles, con 3.069 gestaciones, La Paz es el departamento con mayor cantidad.
Sigue Santa Cruz con 2.866 casos, Cochabamba con 2.624, Potosí con 1.249, Beni con 967, Chuquisaca con 642, Oruro con 634, Tarija con 539 y Pando con 277. A nivel nacional, 628 terminaron en abortos por hemorragias antes de la semana 22. Nueve presentaron una sepsis, 70 dieron positivo a VIH y 35 a sífilis.
El Gobierno nacional no priorizó medidas
El pasado 7 de mayo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia firmó la declaración promovida por la ONU para la protección y defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas durante la pandemia
El documento exponía que “se corre también el riesgo de que se violen los derechos humanos de las mujeres y las niñas. Las medidas restrictivas diseñadas para limitar la propagación del virus han aumentado el riesgo de la violencia doméstica, incluida la violencia de pareja".
En ese marco, se estableció que era necesario implementar medidas específicas para prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas. “Las necesidades de salud sexual y reproductiva, incluidos los servicios de apoyo psicosocial y los de protección contra la violencia de género, deben declarase prioritarios para poder garantizar su continuidad", complementa el documento y hace referencia a “que los líderes del mundo reconozcan la importancia del Acceso Universal a los Servicios de Salud y la necesidad de construir sistemas de salud robustos que puedan salvar vidas”.
Sin embargo, no se realizaron actividades de prevención de embarazos no deseados, protección contra violaciones sexuales dentro del matrimonio, entre las parejas o cónyuges.
El 67% de las personas no usan preservativos
Las primeras relaciones sexuales son en general espontáneas, no planeadas, lo que dificulta el uso de algún método anticonceptivo. Según las estadísticas del departamento, dos de cada tres adolescentes no usaron condón en su primera relación. En general, el 67 por ciento de las personas adolescentes y jóvenes no usan anticonceptivos.