Sedeges instruye a centros para niños revisar alimentos
La pasada semana, medios nacionales informaron sobre un caso de intoxicación alimentaria masiva que afectó a 50 niños de dos guarderías dependientes de la Gobernación de Santa Cruz. El hecho se conoció a través de las redes sociales, mediante imágenes y videos, donde mostraron a niños...



La pasada semana, medios nacionales informaron sobre un caso de intoxicación alimentaria masiva que afectó a 50 niños de dos guarderías dependientes de la Gobernación de Santa Cruz.
El hecho se conoció a través de las redes sociales, mediante imágenes y videos, donde mostraron a niños en diferentes centros de salud recibiendo atención médica, esto debido a una aparente intoxicación provocada por los alimentos que habrían consumido en sus guarderías. El caso aún está en investigación.
Sedeges en prevención
En Tarija, afirman que, desde la gestión pasada, precautelando la inocuidad y garantía de cada producto alimenticio, ya sea en calidad de donación u otros, se procede a realizar constantes verificaciones de los mismos.
La directora del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) de Tarija, Mery Polo, explicó que para precautelar la seguridad y calidad de los alimentos que se consumen en los diferentes centros para menores de edad dependientes de esta instancia, se procede a la verificación de los registros y certificación de cada producto antes de utilizarlo o consumirlo.
“Ya en anteriores gestiones, inclusive una de las primeras previsiones que hemos tomado es sacar los instructivos para que todo tipo de donación tenga el control fitosanitario oportuno antes del consumo”, dijo.
El reto de la nueva agricultura pasa por la producción de alimentos en condiciones óptimas y rentables de calidad, cantidad y costos, por lo que este registro es una certificación y garantía de la calidad para la producción segura de alimentos.
En el caso de Santa Cruz, Polo refirió que, aunque este caso continúa en proceso de investigación, el trabajo de cada técnico encargado en las áreas de alimentación de estos centros es fundamental y de alta importancia en la prevención de estos hechos.
“Lo que nosotros hacemos es la verificación previa para el consumo o utilización de los alimentos, tomando en cuenta que es un alto riesgo el poder dotarles de un alimento que no esté controlado y puede ocurrir lo que sucedió en Santa Cruz, aunque el caso aún esté en investigación”, apuntó.
A la fecha, son unos 160 centros que forman parte del Programa de Fortalecimiento y Desarrollo Integral de Primera Infancia (DIPI) dependientes del Sedeges en el departamento de Tarija. Los centros DIPI benefician aproximadamente a 3.600 niños entre los seis meses de edad y mayores de seis años.
Normativa
El Código Penal, en su artículo 216, sanciona el delito de atentado contra la Salud Pública con una pena privativa de libertad de uno a 10 años de cárcel. Esto implica que se dé a consumir alimentos en mal estado o con fecha caducada.
El hecho se conoció a través de las redes sociales, mediante imágenes y videos, donde mostraron a niños en diferentes centros de salud recibiendo atención médica, esto debido a una aparente intoxicación provocada por los alimentos que habrían consumido en sus guarderías. El caso aún está en investigación.
Sedeges en prevención
En Tarija, afirman que, desde la gestión pasada, precautelando la inocuidad y garantía de cada producto alimenticio, ya sea en calidad de donación u otros, se procede a realizar constantes verificaciones de los mismos.
La directora del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) de Tarija, Mery Polo, explicó que para precautelar la seguridad y calidad de los alimentos que se consumen en los diferentes centros para menores de edad dependientes de esta instancia, se procede a la verificación de los registros y certificación de cada producto antes de utilizarlo o consumirlo.
“Ya en anteriores gestiones, inclusive una de las primeras previsiones que hemos tomado es sacar los instructivos para que todo tipo de donación tenga el control fitosanitario oportuno antes del consumo”, dijo.
El reto de la nueva agricultura pasa por la producción de alimentos en condiciones óptimas y rentables de calidad, cantidad y costos, por lo que este registro es una certificación y garantía de la calidad para la producción segura de alimentos.
En el caso de Santa Cruz, Polo refirió que, aunque este caso continúa en proceso de investigación, el trabajo de cada técnico encargado en las áreas de alimentación de estos centros es fundamental y de alta importancia en la prevención de estos hechos.
“Lo que nosotros hacemos es la verificación previa para el consumo o utilización de los alimentos, tomando en cuenta que es un alto riesgo el poder dotarles de un alimento que no esté controlado y puede ocurrir lo que sucedió en Santa Cruz, aunque el caso aún esté en investigación”, apuntó.
A la fecha, son unos 160 centros que forman parte del Programa de Fortalecimiento y Desarrollo Integral de Primera Infancia (DIPI) dependientes del Sedeges en el departamento de Tarija. Los centros DIPI benefician aproximadamente a 3.600 niños entre los seis meses de edad y mayores de seis años.
Normativa
El Código Penal, en su artículo 216, sanciona el delito de atentado contra la Salud Pública con una pena privativa de libertad de uno a 10 años de cárcel. Esto implica que se dé a consumir alimentos en mal estado o con fecha caducada.