Bolívar en Tarija, Itaú Teatro en el Festival de Abril
Una estatua que habla, un libertador que recorre la Bolivia de 2026 y un grupo tarijeño que no para de viajar: Itaú Teatro llega a Abril en Tarija con todo, un grupo tarijeño que participa regularmente en festivales nacionales e internacionales por mérito propio.
Hay una idea que Ronald Millares repite con convicción y que explica mucho de lo que hace el grupo Itaú Teatro desde finales de 2013: la estatua viviente es la primera línea de las artes. No porque sea la más sofisticada, sino porque su escenario es la calle, el lugar donde la gente no va a ver arte sino a vivir, y donde la reacción de cada transeúnte, la sorpresa, la risa, el desconcierto, puede ser la primera experiencia artística de su vida. De ahí viene todo lo demás.
El Libertador no tiene quien le escriba es la destilación más reciente de esa filosofía. La obra presenta un solo personaje: la estatua de Simón Bolívar, que despierta en la Bolivia de 2026 y emprende un nuevo viaje para ver los frutos de la independencia que proclamó. Una estatua que habla, dice y siente. Una pregunta política disfrazada de piedra. El texto y la dirección son de Freddy Chipana, de Altoteatro —una alianza que Millares describe como tejido, como forma de crecer sin perder identidad—, con la asistencia de dirección de Paola Marañón, mientras la idea, la estética y la producción son de Itaú, con el soporte de Estefanía Moya y Virginia Maldonado en la sonorización e iluminación de la obra, y el apoyo técnico de Roberto Padilla y Juan Ovando.
No es la primera vez que Itaú lleva la estatua viviente al teatro. Monumentos, producción anterior bajo la misma premisa, ganó mejor dirección en el Premio Peter Travesí 2021, participó en el ENTEPOLA de Santiago de Chile 2020 y fue seleccionada para el FITAZ 2022 en La Paz. El Libertador es la segunda vuelta de tuerca de esa búsqueda, estrenada en julio de 2025 con apoyo de un fondo concursable del Centro de la Revolución Cultural, y ya presentada en colegios y normales de maestros en Yacuiba, Villa Montes y Tarija.
En 2026, la obra está en plena gira. Abrió en Potosí por el Día Mundial del Teatro en marzo, llega a Tarija el 16 de abril en el marco de Abril en Tarija, y al día siguiente el grupo viaja a Encarnación, Paraguay, para el Festival Internacional de Teatro FITE 2026. El 9 de abril, en el intermedio, pasará por Oruro para el Encuentro Mundial de Teatro y Danza EMTIJ. Y el 2 de mayo, de vuelta en Bolivia, estará en Tupiza rindiendo homenaje a los 50 años del teatro Nuevos Horizontes de Liber Forti.
Itaú significa piedra en tupí guaraní. “Quizá vienen de ahí las obras”, dice Millares. “Son piedras que hablan y sienten”.
La función de El Libertador no tiene quien le escriba en Tarija es el jueves 16 de abril a las 19:30 en el Teatro de la Casa de la Cultura, entrada gratuita, para mayores de 12 años. Las puertas se cerrarán al inicio de la función. El grupo anuncia además la próxima apertura de una sala de ensayos abierta al público. Informes al 72968406.





