Soberanas del Carnaval Chapaco 2026
Monserrat Ibáñez: la cultura chapaca como tesoro compartido
Viene de “Todo Por Compartir” y lleva ese nombre a rajatabla. Como Soberana de la Cultura 2026, Monserrat Ibáñez quiere que los jóvenes de Tarija sepan de dónde vienen.
Karol Monserrat Ibáñez no pudo evitar llorar cuando le pusieron la corona. Lo primero que vio fue a su familia y a su comparsa con los rostros iluminados de felicidad; lo primero que sintió fue como si toda la energía del carnaval llegara a ella en ese instante. Hay algo muy honesto en la imagen de una mujer que no estaba pensando en el título sino en las personas que la rodeaban. Eso habla, antes que nada, de alguien que entiende que la cultura es colectiva.
Su comparsa se llama Todo Por Compartir, y Monserrat no trata esa frase como un slogan. Para ella, compartir cultura es como cuando la abuela hace su comida típica y la ofrece a todo el que pasa, no por lucir, sino porque te hace feliz ver a los demás disfrutar. En la comparsa aprendió que la cultura vive en los detalles pequeños, como enseñarle a un amigo los pasos de la danza, cantar coplas mientras se preparan los trajes, o coser, aunque no sepas mucho.
La preparación le exigió sobre todo seguridad en sí misma. Perfeccionar los pasos de las danzas tradicionales —cada movimiento tiene un significado y no se puede equivocar— fue un proceso técnico y también personal. Pero lo que más la sorprendió fue descubrir cuánta historia y amor hay detrás de cada costura, cada ritmo, cada tradición.
Su elemento del carnaval es la copla. Y la razón que da es la que mejor define su visión de la cultura: cuando todo el mundo las canta juntos, se siente una conexión tan fuerte que no hay nada igual. La copla es sencilla, dice, pero llena de sentimiento. Como la gente chapaca.
Su proyecto de reinado tiene dos ejes. El primero es dar talleres de danzas y coplas para niños y jóvenes en las escuelas, porque si la cultura se pone de moda desde la infancia, seguirá viva. Y el segundo es trabajar con diseñadores locales para crear prendas inspiradas en la cultura chapaca, siempre respetando los orígenes de cada elemento. La moda puede ser un vehículo; la raíz, nunca un accesorio.





