Soberanas del Carnaval Chapaco 2026
Dayana Fernández: juventud chapaca y orgullo auténtico
Virreina del Turismo 2026 y parte del Grupo Juventud Chapaca, Dayana Fernández sabe que preservar la cultura significa llevarla sin estilizaciones que la traicionen.
Lizbeth Dayana Fernández llegó a la noche del 30 de enero con la fe puesta en que los tiempos de Dios son perfectos. Había tocado muchas puertas durante la preparación; la mayoría se le cerraron. Pero el cariño de su familia, de su grupo y de quienes la apoyaron fue suficiente para que todo el esfuerzo valiera la pena. Al recibir su corona como Virreina del Turismo, sintió que había llegado en el momento justo.
Lo que más le costó durante la preparación fue sobrellevar la presión con la agencia encargada del certamen. Y lo que más la impactó fue ver que la gente muchas veces no valora el trabajo de fondo de cada candidata y se queda solo con la apariencia; algo que le parece injusto. Detrás de cada participante, dice, hay una preparación y un esfuerzo que el ojo externo raramente ve.
Dayana viene del Grupo Juventud Chapaca, una agrupación que tiene la filosofía de rescatar costumbres, tradiciones, coplas y tonadas del valle central de Tarija en su vestimenta y su baile, sin estilización, manteniendo lo típico y auténtico. No es un grupo que adapta la tradición para hacerla más vistosa; es un grupo que la cuida tal como es. Para Dayana, ese principio no es restricción, sino convicción.
El elemento del carnaval con el que se identifica es la albahaca. La razón es concreta y hermosa al mismo tiempo: es una planta cultivada aquí, en este lugar. Su aroma es la esencia cultural de la época, el anuncio de que el carnaval viene. Para ella, eso es ser chapaco, valorar lo propio, lo que crece en la propia tierra.
Su proyecto de reinado combina turismo, cultura y gastronomía, usando redes sociales para mostrar la enorme cantidad de lugares turísticos que tiene Tarija, no solo en Cercado sino a nivel departamental. El rol de la juventud en todo esto lo tiene bien definido: que cada generación lleve con orgullo sus raíces, manteniendo lo propio. Sin concesiones. Sin barnices.





