Atenea despierta talentos en Tarija
El taller cultural mostró la obra de 25 estudiantes con instalaciones naturales que rompen la solemnidad del arte local tradicional.
En la galería principal de la Casa de la Cultura, no pintaron girasoles. Los instalaron, ahí, vivos, conversando con las obras. Troncos que no son metáfora, son realidad que sostuvo dibujos con aromas únicas para la emoción y el pensamiento. Esta naturaleza instalada dialogó con pinturas de gatos mirando a búhos y animales estallando en colores imposibles. Es la propuesta fresca con la que el Taller Artístico Cultural Atenea inauguró “Despertando Talentos”, la exposición de fin de año que reunió el trabajo de más de 25 alumnos de todas las edades.
“La naturaleza convive en la galería”, explicó Lilian Katterin Carvajal, una de las cinco profesoras del taller. Sobre esos escenarios orgánicos dialogaron las obras de los profesores Pablo Enrique Sanguino Ruiz y Sergio Miranda: ilustraciones de carácter psicológico y dibujos de naturaleza animal que, según Carvajal, “se mezclan muy bien para mostrarse al público de otra manera que no sea la acostumbrada”.
Lo revelador de la muestra fueron las miradas apacibles de niños de cinco, seis, siete años, que ejecutan paisajes de mares y nieves jamás vistas en Tarija, y la ternura sorprendente de esos artistas en ciernes, que eligen sus temas con una madurez inquietante: flores hermosas dibujadas con un cuidado que desafía su edad, encuentros fantásticos entre especies, universos de color que no respetan las leyes de la naturaleza porque la imaginación tampoco lo hace.
El realismo convivió con la vena “ingenua”, el naturalismo con la fantasía pura. Casi todo sorprendió por ejecución, porque no son las obras de niños y jóvenes que “dibujan lindo para su edad”. Son trabajos que sostienen la mirada, que invitan a detenerse, que demuestran que el talento, cuando se despierta temprano y se acompaña bien, no conoce límites etarios.
María Sofía Jurado, Agustina Mealla, Selomitt Durán, Florencia Salgado, Shanty y Samadhy Narváez, Maya Berciano Cuenca, Ángela López, Gabriel Gareca, Yenny Marquéz, Nathaly Tárraga, Sofía Cavero, Florencia Ortiz, Facundo Choque, Camila Gissel, Dafne Lunda Torrez, Victoria Velasco Vega, Paulina Moreno Flores, Anelisse Choque, y María Ángela Soruco Moreno, colgaron sus obras junto a los maestros de taller, no como “la sección infantil”, sino como arte para ser visto.
El doble gesto de Atenea rompió la solemnidad del circuito artístico local, confiando que el público sabrá reconocer lo valioso sin necesidad de etiquetas protectoras. Girasoles reales sostienen obras reales. Los troncos encontrados enmarcan búsquedas auténticas, interiores y exteriores.
Artistas en ciernes, su futuro está adelante si eligen continuar con la técnica y la búsqueda. Ahora, la galería se llenó de gente que no esperaba tanta sorpresa junta. “Despertando Talentos” fue la posibilidad de asombrarse ante lo que emerge cuando se le da espacio, materiales y confianza a la mirada limpia de quien todavía no sabe que hay cosas “imposibles” de pintar.





