Bruno Zylber: “La microbiota es más numerosa que nosotros”
El microbiólogo brasileño conocido como “Dr. Caca” visitó Tarija para compartir conocimientos sobre la salud intestinal y su impacto en enfermedades como Parkinson y cáncer.
Bruno Zylber no es un nombre común en los círculos médicos tradicionales, pero en Brasil es una referencia ineludible cuando se habla de microbiota. Conocido popularmente como “Dr. Caca”, este microbiólogo de 47 años fundó en 2004 el primer laboratorio de Brasil completamente enfocado en microbiota y microbioma, convirtiéndose en pionero de un campo que apenas comienza a revelar sus secretos.
Durante su reciente visita a Tarija, donde impartió un curso de dos días llamado “La ruta de la microbiota” –organizado por el Colegio de Bioquímica y Farmacia de Bolivia, la Academia Biointegral, con auspicio de Laboratorio Catedral, Ecofarma, Frilab y la Dra. Daniela Guevara–, Zylber compartió una visión revolucionaria sobre nuestra relación con los microorganismos que habitan nuestro cuerpo. “Tenemos más de cien células de microorganismos para una célula humana”, explicó el experto a Pura Cepa. “No somos nosotros quienes hospedamos nuestra microbiota, es nuestra microbiota quien nos hospeda.”
Este concepto, que Zylber llama “holobionte”, desafía la percepción tradicional del ser humano como entidad independiente. Según el investigador, somos más microorganismos que células humanas, y esta realidad tiene implicaciones profundas para la medicina. “El 30% de toda nuestra epigenética es contribución de nuestra microbiota”, señala, enfatizando que cada persona posee una composición microbiana única, más distintiva incluso que las huellas dactilares.
El trabajo de Zylber abarca desde aplicaciones inmediatas hasta investigaciones de vanguardia. Actualmente desarrolla estudios sobre trasplantes fecales, una terapia que en Estados Unidos y Europa se realiza más de 90,000 veces al año para tratar infecciones intestinales resistentes a antibióticos. “El único tratamiento eficaz de cura es el trasplante fecal”, explica. “Se cura en el 98% de los casos en dos días”.
Pero las aplicaciones van más allá. Zylber reveló estar trabajando en un caso de Parkinson de grado ocho que, tras un trasplante fecal, mejoró a grado tres. “Aún está en desarrollo y no me gusta hablar de cosas en desarrollo como si fueran verdad”, aclara con cautela. “La esperanza es algo muy valioso. No puedes crear falsas esperanzas”.
Para el microbiólogo, tres factores son esenciales para una microbiota saludable: exposición ambiental a la naturaleza, hábitos alimentarios diversificados y saludables, y sorprendentemente, fe. “Una persona sin fe no tiene buena microbiota, porque no quiere agarrar la vida”, afirma.
Durante su estadía en Tarija, Zylber quedó impresionado con el entorno natural del valle. “Tarija tiene un excelente proveedor de microbiota: la naturaleza”, observó mientras visitaba los viñedos de la bodega Sausini. “Quien vive en ciudades sin naturaleza tiene que ir al menos una o dos veces por semana al mar o al bosque, solo a respirar”.
El especialista planea regresar a Bolivia en el primer semestre del próximo año para continuar expandiendo el conocimiento sobre microbiota en América Latina, con la convicción de que la salud intestinal debe ser prioridad en cualquier tratamiento médico.








