Pura Cepa | La Contra
La crisis existencial que se baila en Tarija
Una investigación psicológica revela cómo la Fiesta Grande de San Roque funciona como ritual de estructura de sentido y pertenencia, lo cual incluye conflictos y contradicciones intergeneracionales.
Detrás de los coloridos trajes y cantos fervorosos de los chunchos, una compleja dinámica de masculinidad, violencia y búsqueda de sentido se despliega cada agosto y septiembre cuando miles de hombres toman las calles de Tarija. “San Roque: MÁS ALLÁ DE LA FE Y LA TRADICIÓN. Una mirada desde la psicología” es una investigación colectiva realizada por estudiantes de Psicología de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho, quienes bajo la coordinación de Reynaldo Cary y Daniel Vacaflores han puesto el foco sobre estos aspectos menos explorados de la tradición.

San Roque como padre
“Existir bajo la Promesa”, escrito por Alan Dolz, Isaac Foronda y Mauricio Ugarte; y “Entre plumas y fe”, con la autoría de Calima Abán, Sherida Cayo, Luz Colque, Saray Flores, Lourdes Galván, Araceli Morales, Alina Ortega, Susana Portuguez, Mariam Rodríguez e Irina Tapia, son los primeros capítulos del libro que nos adentran en la temática y nos permiten comprender cómo entre los chunchos y San Roque hay una relación paternal que trasciende la devoción religiosa. “Al comprometerse con San Roque como figura paterna, asumen un padre espiritual que los guía”, explica Vacaflores, uno de los coordinadores del trabajo de investigación. Es lo que el psicoanálisis lacaniano conoce como “el Nombre del Padre”, la instancia simbólica que organiza la vida psíquica masculina.
En una sociedad donde las figuras paternas tradicionales han perdido autoridad, San Roque emerge como organizador existencial. “Una de las lógicas de la salud mental es encontrarle sentido a tu vida. Parte de las enfermedades mentales surgen cuando ese sentido se rompe”, dice Vacaflores, que junto a sus colegas identifican un mecanismo de estabilización en las promesas al Santo.
Conflicto generacional
Ivar Benítez, maestro de danza entrevistado para el libro, revela una fractura entre chunchos viejos y nuevos: “Los chunchos viejos se han criado con una lógica ascética, como un monje que se automartiriza para contactarse con Dios. Esa era la lógica antigua, pero ya no es la actual”.
Los chunchos nuevos ya no pasan por el filtro del maestro de danza, y esto implica una pérdida de disciplina que deriva en violencia. Los maestros se quejan: “Tenemos mucho para decirles, pero no nos dejan porque dicen que somos los viejos locos. Terminan enojados y nos sacan a patadas”.
La crisis de autoridad en la fiesta refleja una crisis más amplia de las instituciones tradicionales bolivianas. “Dos o tres viejitos no pueden controlar a 8.000 chunchos”, reconoce Vacaflores, quien ve en esta crisis una oportunidad para repensar la organización de la fiesta.

La cruz de la violencia
Prevalecen conflictos “jerárquicos” entre maestros y nuevos promesantes, y la violencia “horizontal” entre pares. Grupos numerosos conforman bloques internos que “empiezan a pechar” a quien quiera meterse en medio. “Ahí salen los sopapos”, describe Vacaflores, quien identifica “la manifestación de tus propias violencias avaladas por el anonimato del grupo”.
Paradójicamente, estos mismos grupos desarrollan mecanismos de autorregulación: “Se protegen, pero también se controlan: ‘hermano, no puedes venir borracho, retírate’”. Dentro del caos, las estructuras de contención social pueden fortalecerse.
Hacia la reflexión
“San Roque: MÁS ALLÁ DE LA FE Y LA TRADICIÓN. Una mirada desde la psicología” plantea este y otros temas que han abierto una veta de investigación largamente postergada en Tarija. La propuesta no es cambiar la fiesta, sino promover consciencia sobre lo que significa ser chuncho y cómo eso se manifiesta en la vida de las personas durante la celebración y después de ella. “Nunca vas a resolver esto si no lo piensas. No puedes resolver lo que no ves o lo que no quieres ver”, apunta Vacaflores.
El libro está disponible desde el domingo 7 de septiembre, cuesta 40 bolivianos. Pedidos al 60250690.






