“El sonido de los sueños”: cuando el agua arrasa y trae memoria
La nueva obra de Jësaete Teatro irrumpe con fuerza poética y política para contar un aluvión que arrasó comunidades guaraníes.
En 2022, una ola de lodo, ramas y agua se llevó casas, historias y cuerpos en las comunidades guaraníes del Chaco tarijeño. Dos años después, ese mismo aluvión regresa convertido en obra de teatro. Se llama El sonido de los sueños, y es la nueva creación del colectivo Jësaete Teatro, que este 8 y 9 de agosto presenta sus funciones en Tarija.
La obra nace y recupera una infortunada maravilla. “En los testimonios, algunos ancianos de la comunidad decían que habían soñado con ollas, ollas de chicha, ollas gigantes que se rompían, que era como que llovían ollas de chicha. Y eso ha dado pie a poder escribir esta obra”, explica el director y dramaturgo Sadid Arancibia. La poética del desastre, convertida en escena. Un sueño colectivo convertido en teatro.

Lo que parece una historia local, se entrelaza con los grandes silencios del país. Arancibia devela subtextos con claridad quirúrgica: “El agua no siempre es una bendición para el pueblo guaraní, y tampoco para Bolivia. En este caso, el aluvión se ha llevado a toda la comunidad guaraní, y en el otro sentido, más nacional, la pérdida del mar”.
La dramaturgia no solo visibiliza el desastre natural. También es un acto de justicia simbólica. El sonido de los sueños rescata la historia de un pueblo que ha sido sistemáticamente invisibilizado, incluso dentro del mismo departamento. “Las problemáticas que viven ahí en el Chaco, muy pocas veces llegan hasta Tarija”, dice Arancibia. El teatro, en este caso, funciona como testigo, como documento, y como espejo.
La obra vive gracias al trabajo escénico de Estefanía Moya, Cynthia Barriga, Yamil Lema y Leonel Paricagua, con Daniela Carrasco en la técnica. El colectivo, con años de trayectoria, ganó el Fondo para la Cultura del Centro de la Revolución Cultural, lo que les permitió completar el montaje de la obra. “Nos faltaban varias cosas para hacerla como queríamos. Y ahora ya tenemos la puesta en escena”, celebran.
El estreno fue potente. No en una sala tradicional, sino en Ñaurenda, la misma comunidad guaraní que acogió a los damnificados del aluvión. “La comunidad ha terminado muy contenta. El Mburuvicha, el capitán grande de los guaraní, nos ha felicitado, nos ha agradecido por tomar en cuenta su territorio para poder manifestar nuestro trabajo”, cuenta el director.
Esta semana, Jësaete Teatro hará dos funciones gratuitas en Tarija:
- Ñandereko Territorio Cultural (barrio 19 de marzo), jueves 8 de agosto, 19:00
- Centro Cultural Yboty Irupé (barrio Catedral), viernes 9 de agosto, 19:00
No es casual que El sonido de los sueños se presente fuera del circuito oficial, en zonas donde el teatro rara vez llega. “La intencionalidad de eso es que el arte también pueda llegar a otras zonas. Desde la primera función lo planteamos así, llegando a Ñaurenda, y ahora a dos espacios culturales que, curiosamente, tienen sus nombres en guaraní”, apunta Arancibia.
Esta obra es memoria viva, una herida abierta que canta desde el barro. Una alerta poética que nos recuerda que el teatro, cuando se atreve, hace que lluevan ollas rotas sobre la conciencia nacional.






