Autoestima y ejercicios
Hacer deporte influye de manera directa en nuestro bienestar psicológico y en nuestros niveles de satisfacción personal. Ir al gimnasio nos reporta numerosos beneficios físicos que repercuten directamente en nuestra salud, pero las bondades del deporte no atañen solo a nuestro cuerpo....
Hacer deporte influye de manera directa en nuestro bienestar psicológico y en nuestros niveles de satisfacción personal. Ir al gimnasio nos reporta numerosos beneficios físicos que repercuten directamente en nuestra salud, pero las bondades del deporte no atañen solo a nuestro cuerpo. Realizar una actividad física con regularidad equilibra nuestro interior y nuestro exterior.
Diferentes estudios aseguran que las personas que hacen deporte son más positivas y tienen una mejor imagen de sí mismas que aquellas que llevan una vida sedentaria. Es decir, el deporte aumenta nuestra autoestima. Y si esto ocurre saldremos ganando en todos los aspectos, porque la seguridad en uno mismo es fundamental para resolver los avatares de la vida y del día a día.
Las endorfinas aumentan su actividad considerablemente al realizar una actividad física de alta intensidad. Esa es la razón de que aquellas personas que practican deporte de manera habitual tengan un nivel de endorfinas elevado que les produce una sensación de felicidad superior a aquellas personas que no se ejercitan físicamente. Alguien cuyo estilo de vida es sedentario posiblemente experimente menos placer o sea más susceptible a sufrir altibajos anímicos.





