Para mitigar hacinamiento
Censan y reorganizan a presos de Morros Blancos
La Dirección de Régimen Penitenciario y la Jefatura de Seguridad del penal de Morros Blancos puso en marcha desde pasados días un censo carcelario para posteriormente redistribuir las celdas disponibles entre los internos, que este viernes fueron calculados en 1.225, aunque el número fluctúa diariamente.
Instituciones de derechos humanos atribuyen al hacinamiento parte de los problemas de convivencia.
Censo
La cárcel de Morros Blancos está dividida entre el régimen abierto, donde se encuentra la mayor parte de la población masculina, el régimen cerrado del pabellón de máxima seguridad que se construyó para los internos calificados como de alta peligrosidad, y el pabellón de mujeres que tiene el espacio más reducido.
Al igual que otros recintos, el régimen abierto se organiza por barrios, cada uno con sus delegados. Sin embargo, un informe de la Defensoría del Pueblo estableció las desigualdades entre privados de libertad. Por ejemplo, el sector de Chonchocorito consta de un par de celdas compartidas por decenas de presos.
El director de Seguridad de Morros Blancos, teniente coronel Iván Garnica, refirió este viernes que ya está en curso un censo para solucionar esa situación.
“Como en cualquier cárcel, mediante un censo vamos a distribuir a todos los privados de libertad conforme a las celdas que se tiene. Ya vamos prácticamente por la mitad para una distribución equitativa y alivianar el tema del hacinamiento en el régimen abierto”, refirió.
De acuerdo a la Asamblea Permanente de Derechos Humanos y también al párroco del penal, Miguel Sotelo, el hacinamiento eleva los niveles de violencia que se expresa en reiteradas peleas, apuñalamientos e incluso asesinatos.








