Canto VI del Infierno: Los glotones y el juicio de Cerbero

La Divina Comedia

Dante y Virgilio descienden al tercer círculo, donde son castigados los glotones, aquellos que hicieron del placer y del exceso el centro de su existencia. Ya no disfrutan de abundantes banquetes. En cambio, yacen para siempre sobre un suelo cubierto de barro, bajo una lluvia interminable de agua sucia, granizo y nieve helada.

Sobre ellos reina Cerbero, el gigantesco perro de tres cabezas de la mitología griega. Con sus garras despedaza a los condenados y con sus ladridos llena el lugar de un ruido aterrador. Virgilio logra calmar a la bestia arrojándole puñados de barro a sus tres bocas, permitiendo así continuar el viaje.

Pero el verdadero castigo no es solo el sufrimiento físico. Dante muestra que quienes en vida buscaron satisfacer sin medida sus deseos terminan esclavizados por aquello mismo que nunca supieron controlar. El placer desordenado se convierte en una prisión eterna.


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