La proyección consiente
El cuerpo que se utiliza es la mente proyectándote tú mismo, pero con la mente a donde se quiera ir de forma consciente (lúcida) atravesando la materia. Es un vehículo de navegación que forma parte de nuestro propio diseño anatómico.
La herramienta que se usa es la imaginación, con ella podemos co crear, plasmamos otras y múltiples realidades, pero también es ir más allá de la imaginación (digamos que es como su punto de partida)
Y como a nosotros la verdadera información nos fue velada y distorsionada, deducimos equívocamente que si imaginamos es ficticio, pero no es correcto.
Con la imaginación partimos pero también es ir más allá, podemos decir (esto es sólo una perspectiva) que la imaginación también tiene niveles, estadios de desarrollo y va afinándose.
Una manera simple para nosotros de saber si estamos solo imaginado o bien ya comenzamos a proyectarnos es sentir una especie de bombeo y/o quemazón en la zona del tercer ojo, ya que se genera activando nuestra glándula pineal y tercer ojo y su práctica obviamente activa más y más esas áreas, esas antenas.


