Así no, presidente

El domingo pasado el presidente Rodrigo Paz respondió ante la prensa sobre el rol de su exasesor, Fernando Cerimedo y dijo que: “La cooperación, en su momento, era por la capacidad que tenía, junto a un sistema internacional, y fue una decisión del Gobierno de querer poner Bolivia en el mundo. Pasamos de no ser vistos por nadie a reunirnos con presidentes de todo el continente". 

Y, a pesar de que esta declaración contrasta con las anteriores del propio Paz al respecto o con las del vocero José Luis Galvez, que habló de "una asesoría en comunicación puntal en la campaña", o con las del ministro de la presidencia Fernando Aramayo, que muy airado le pidió a una periodista que "dejen de especular". El presidente Paz, al fin, dijo una gran verdad: Cerimedo “ayudó a poner a Bolivia en el mundo". Tanto como lo es decir que “Jack el Destripador puso a Londres en un capítulo destacado de la historia”... 

¡Este es un desliz gravísimo, Presidente! Le diría un asesor honesto. Tal vez el monitoreo de Palacio no le avisa todo al presidente. 

Efectivamente, en estos tiempos los noticieros internacionales mencionan en exceso a Bolivia. Una búsqueda no muy sofisticada en Google sobre nuestro país, arroja trescientas cuarenta mil menciones desde el 17 de agosto, después de los tres tiros que recibió Nadia Beller. Pero esas menciones invariablemente se refieren al asesor presidencial mitómano, condenado por estafa y devenido en paciente psiquiátrico en Argentina. En Bolivia acusado de enriquecimiento ilícito, sospechado de vínculos con el narcotráfico. Pero principalmente acusado de un crimen terrible: intento de feminicidio. 

Tal vez el Presidente no despierta del ensueño: no estamos ante un genio de la comunicación política; eso ya quedó descartado. Estamos ante un sospechoso de ¡tentativa de feminicidio! un terrible mal social que quita la vida a cientos de bolivianas cada año... Que lejos se oye el "todo contra de la violencia a las mujeres", que prometía presidente. 

Quizás sea que tantos titulares confunden. 

"¿Bolivia es un narcoestado?" Estampaba maliciosamente un medio extranjero para contar toda esta "gran historia", que invariablemente "nos ha colocado en el mundo". 

En efecto, el nombre de Bolivia está en la tapa de los periódicos del mundo desde hace más de 20 días. 

Lo correcto - no digo lo ético, porque el contexto del Gobierno el uso de esta palabra ha quedado descartada- es que la primera autoridad del país, lejos de soltar un elogio soterrado al “casi asesor”, por lo menos se mantenga en silencio, “hasta que las investigaciones lleguen a su término”, como repite como mantra el vocero presidencial o como nos manda a callar el ministro de la presidencia. 

Bolivia, Bolivia, Bolivia, Bolivia es mucho más grande que los políticos coyunturales. La fuerza de nuestras culturas, el pundonor de nuestra gente, ya la pusieron en la historia hace mucho. En cambio lo que hizo Cerimedo fue producir escándalo y con eso puso a Bolivia en los titulares de la crónica roja mundial y depositó al gobierno en la cloaca  de la vulgaridad. 

Obviamente, señor presidente, que no es esa la imagen que queremos de nuestra Bolivia en el mundo.


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