Escritura en educación inicial: construyendo bases antes de trazar letras
En la actualidad, la enseñanza de la escritura en el nivel inicial requiere comprender que aprender a escribir no significa simplemente formar letras. Tradicionalmente, se esperaba que las niñas y los niños tuvieran la capacidad de escribir palabras o incluso frases desde una temprana edad lo que generaba presión tanto en las familias como en las y los maestros. Sin embargo, la pedagogía contemporánea reconoce que antes de desarrollar la escritura formal es esencial fortalecer habilidades previas que permiten que el aprendizaje de la lectura y la escritura sea significativo y duradero.
Entre estas habilidades previas destacan la exploración del entorno, la manipulación de objetos, el desarrollo de la motricidad fina y gruesa, la coordinación ojo-mano y la comprensión del propio cuerpo en el espacio. Además, el manejo de las emociones y la capacidad de concentración son fundamentales para que las niñas y los niños puedan enfrentar procesos de aprendizaje más complejos. Según Piaget (1975), las experiencias sensoriales y motoras en la infancia temprana constituyen la base del pensamiento simbólico, esencial para la posterior adquisición de la lectura y la escritura. Por su parte, Vygotsky (1979) subraya que el aprendizaje ocurre dentro de un contexto social, donde la interacción con maestras, maestros y familias permite que los estudiantes desarrollen habilidades comunicativas y cognitivas progresivamente.
El Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo en Bolivia enfatiza la construcción del conocimiento a partir de experiencias significativas, la participación activa y la relación con la realidad social y cultural de las niñas y los niños (Ministerio de Educación, 2014). Desde esta perspectiva, la escritura no se enseña de manera aislada, sino que se integra a actividades lúdicas, exploratorias y de manipulación de materiales que fortalecen habilidades cognitivas y motoras. Los planes y programas de Educación Inicial en Familia Comunitaria refuerzan esta idea, indicando que la meta de esta etapa no es que la niña o el niño salga escribiendo al ingresar al nivel primario, sino que construya una base sólida para la alfabetización futura.
La Ley N.º 070 Avelino Siñani‑Elizardo Pérez respalda este enfoque, promoviendo un desarrollo integral de las y los estudiantes que considera aspectos cognitivos, sociales, emocionales y físicos de manera equilibrada (Ministerio de Educación, 2010). En este marco, la escritura inicial se aborda como un proceso gradual que comienza con la experimentación del trazo, el dibujo, la grafomotricidad y el reconocimiento de símbolos, en lugar de exigir resultados formales prematuros. Esta estrategia contribuye a que las niñas y los niños desarrollen confianza, creatividad y disposición para aprender, evitando frustraciones y presión innecesaria.
Asimismo, autores como Emilia Ferreiro (1989) destacan que la escritura temprana debe entenderse como un proceso de construcción, donde las niñas y los niños experimentan, descubren y progresan según sus ritmos individuales. Esta comprensión permite a maestras y maestros acompañar cada etapa de manera respetuosa, potenciando tanto la autonomía como la curiosidad de los estudiantes. Las familias, a su vez, juegan un papel fundamental al proporcionar experiencias de exploración y juego en casa, fomentando el interés y la motivación hacia la comunicación escrita.
En conclusión, podemos decir que la enseñanza de la escritura en Educación Inicial debe priorizar la construcción de bases sólidas antes de exigir la formación de letras. Explorar, manipular, jugar y comprender el entorno, junto con la integración de aspectos emocionales y motores, permite que el aprendizaje de la escritura se realice de manera significativa y coherente con el desarrollo integral de las niñas y los niños. Solo así se asegura que la alfabetización inicial sea una experiencia enriquecedora y respetuosa de los ritmos de cada estudiante.
Bibliografía
- Ferreiro, E. (1989). Psicogénesis de la lengua escrita. México: Siglo XXI.
- Ministerio de Educación. (2010). Ley N.º 070 Avelino Siñani-Elizardo Pérez. La Paz, Bolivia.
- Ministerio de Educación. (2014). Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo. La Paz, Bolivia.
- Ministerio de Educación. (2023). Planes y programas de Educación Inicial en Familia Comunitaria. La Paz, Bolivia.
- Piaget, J. (1975). La formación del símbolo en el niño. México: Fondo de Cultura Económica.
- Vygotsky, L. S. (1979). El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Barcelona: Crítica.


