La política exterior de Rodrigo Paz Pereira (Parte I)
Desde su victoria electoral en segunda vuelta, el pasado 19 de octubre, Rodrigo Paz Pereira, viene deslizando algunos lineamientos de su futura política exterior. Entre las medidas anunciadas sobresale el restablecimiento de relaciones bilaterales a nivel de embajadores con Estados Unidos y Chile, respectivamente.
Estados Unidos
Sobre el caso de la relación bilateral con Estados Unidos, el presidente electo Rodrigo Paz Pereira planteó reponer el intercambio de embajadores con un país en el que solo se se mantienen encargados de negocios; es decir, sin normalidad diplomática desde 2008, cuando fue expulsado el embajador norteamericano de Bolivia. De hecho, en la campaña se trasladó a la capital norteamericana para solicitar ayuda económica para solventar el pago de hidrocarburos y se reunió con altos funcionarios del Departamento de Estado, de Comercio, y con cámaras de empresarios. Cuando se escriben estas líneas, Paz Pereira emprende otro viaje a Washington, esta vez ya en calidad de presidente electo.
Entre los desafíos que podría encontrar se tiene a la férrea oposición del expresidente Evo Morales Ayma. Justamente la ex autoridad exigió a Paz Pereira que convoque a un referéndum para que el pueblo apruebe o no el relacionamiento con Estados Unidos. Al respecto, le respondió que en su campaña ya había recibido el apoyo popular en este tema y que existe consenso para que se retomen relaciones diplomáticas al más alto nivel, mucho más por la colaboración económica para salir de la crisis de hidrocarburos. Amen del peso político de Estados Unidos en organismos financieros como el Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo.
En todo caso, la Constitución Política establece que el presidente/a es quien dirige la política exterior, por tanto, no necesita del aval de nadie ni un referéndum popular para avanzar en un relacionamiento más estrecho entre Bolivia y Estados Unidos.
Seguramente la ayuda económica que pueda recibirse será condicionada a resultados en materia de lucha contra el narcotráfico - erradicación de cocales, interdicción, destrucción de laboratorios y detenciones de narcotraficantes -. Para matizar, el presidente electo en varios medios de comunicación manifestó que Bolivia colaborará con organismos de seguridad internacionales como la DEA y con otros como los de Brasil, principal mercado de la cocaína boliviana y por la presencia del grupo brasilero Primer Comando de la Capital (PCC) en nuestro territorio.
Chile
Ahora bien, sobre Chile, Paz Pereira anunció que se restablecerán progresivamente las relaciones diplomáticas hasta el intercambio de embajadores suspendidas desde 1978. Priorizará la relación económica y comercial entre ambos Estados porque "Evo Morales ya perdió cualquier proceso en La Haya de reivindicar el mar". Asimismo, aseveró que “lo del mar es un tema que está, y los chilenos tienen que entender, está en nuestro espíritu. Pero el espíritu también tiene que dar de comer. Y eso significa cambiar las relaciones con Chile y generar una dinámica económica diferente, pero además para luchar con todo contra eso que hay en la frontera de ilegalidad, de contrabando, de narcotráfico, de trata de personas".
Recordaremos que la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en su fallo del 1 de octubre de 2018, concluyó que: “La República de Chile no contrajo la obligación de negociar un acceso soberano al mar para el Estado Plurinacional de Bolivia”. No obstante, dicho fallo no debe interpretarse como cierre definitivo que impida proseguir el diálogo sobre este asunto entre ambas naciones. El derecho de Bolivia a recuperar su cualidad marítima no se extinguió en 2018 en La Haya, por tanto, corresponde que, bajo los principios de la buena vecindad que la misma CIJ señaló, ambos Estados alcancen una relación bilateral justa, equilibrada y constructiva que permita a Bolivia acceder al Océano Pacífico. En ese entendido, Bolivia no renuncia ni claudica en su reivindicación histórica por acceder al Océano Pacífico, pero estamos frente a una nueva etapa y el presidente electo propuso como primer paso jerarquizar la relación a nivel de embajadores como una muestra de buena voluntad y confianza tras los fallos de la CIJ por el acceso soberano marítimo y el Rio Silala.
En todo caso, la relación bilateral debería enfocarse prioritariamente en desarrollar el plan de acción para desmantelar los canales que mejoran el flujo de las aguas del río Silala hacia Chile y la restauración gradual de bofedales en observancia a estrictas medidas técnicas y medioambientales para un óptimo manejo y gobernanza integral de las aguas compartidas. Por otro lado, preocupa sobremanera el tema de la movilidad humana en la frontera. Se han firmado acuerdos binacionales durante el gobierno saliente sobre la materia, pero estos fueron observados por la Defensoría del Pueblo y organizaciones de Derechos Humanos, por tanto, se deberán revisar en el próximo gobierno.
También el tema energético cobrará relevancia y las cancillerías de Chile y Bolivia seguramente seguirán conversando sobre la reversa del oleoducto Sica Sica - Arica. Así también, el incremento del comercio, el transporte binacional, los pasos fronterizos y las medidas fitosanitarias, la reactivación del ferrocarril Charaña-La Paz, proyecto estancado por años, los trabajos conjuntos de actualización y mantenimiento de hitos en la frontera común, la creación de una red de urgencias transfronterizas y mejorar el seguimiento de embarazos en zonas limítrofes, donde el acceso a servicios médicos especializados es crítico, el tráfico de automóviles por pasos fronterizos ilegales, entre otros temas, que se han analizado en las últimas reuniones de la Comisión Mixta de Límites, el Comité de Frontera y otras instancias diplomáticas.
Multilateralismo
En materia multilateral, Paz Pereira podría hacer su presentación en sociedad en la IV Cumbre CELAC-Unión Europea, el 9 y 10 de noviembre en Santa Marta, Colombia. Si es el caso, allí se encontrará con 60 presidentes/as de América Latina y el Caribe y la Unión Europea. Un escenario muy favorable para presentar a su gobierno, su planes de reactivación económica y vincularse con el contexto internacional, renovar alianzas y establecer otras nuevas con gobiernos de ambas regiones.
En ese sentido, el presidente Paz, vía Ministerio de Relaciones Exteriores, deberá liderar el proceso de adhesión de Bolivia a Mercosur y la apertura de mercados en la Comunidad Andina (ambos bloques comerciales naturales) para los productos bolivianos con la finalidad de dinamizar la economía. Con seguridad el presidente asistirá a la LXVIII Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común y la Cumbre de Presidentes del MERCOSUR y Estados Asociados, el 1 y 2 de diciembre en Brasilia. Una oportunidad para estrechar vínculos con los presidentes del bloque, particularmente con el presidente argentino Milei, quien fue el primero en felicitarle tras su victoria el pasado 19 de octubre. Bolivia deberá recomponer las relaciones bilaterales con este país porque durante el gobierno de Arce ocurrieron varios impasses que dificultaron un relacionamiento normal entre Estados vecinos.
Luego, inmediatamente, en la agenda multilateral esta la X Cumbre de las Américas, los días 4 y 5 de diciembre en Punta Cana, República Dominicana. Allí se encontrará con el presidente norteamericano Donald Trump para relanzar la relación bilateral. Será un momento diplomático importante porque durante el gobierno de Arce, a esa cumbre solo asistió el Ministro de Relaciones Exteriores en representación de Bolivia.
[1] Analista internacional y director ejecutivo del Observatorio de Política Exterior Bolivia – OPEXBOL (www.opexbol.org)


