La política exterior de Rodrigo Paz Pereira (Parte II)

En diplomacia se comunica o se guarda silencio. No existen medias tintas, mucho menos con nuestro principal socio comercial. Según datos esgrimidos por el embajador chino, “las exportaciones de Bolivia a China pasaron de 300 millones de dólares en 2020 a más de 1.300 millones de dólares en 2024”

En el artículo anterior nos referimos a la relación bilateral de Bolivia con Estados Unidos y Chile, respectivamente y de la agenda multilateral. Ahora en estas líneas nos abocaremos a los hechos sobresalientes respecto a las relaciones con China, Brasil y Venezuela del gobierno entrante de Rodrigo Paz Pereira. 

China

El presidente de China, Xi Jinping, envió sus felicitaciones al mandatario electo de Bolivia y dijo estar dispuesto a trabajar para llevar la relación diplomática con Bolivia a un “nuevo nivel”. A su vez, el vicepresidente chino, Han Zheng, envió un mensaje de felicitación al vicepresidente electo de Bolivia, Edmand Lara. De esta doble felicitación y el anuncio de llevar la relación bilateral a otro nivel se puede inferir el marcado interés de China por no perder los espacios de influencia obtenidos durante la relación diplomática de 40 años. Por ello, el presidente chino, mediante un mensaje difundido en la agencia de noticias Xinhua, destacó que los dos países son “buenos amigos y socios” y que han mantenido un “buen impulso de desarrollo en sus nexos”.

Recientemente se produjo un hecho llamativo: La “Oficina del Presidente Electo” -a la usanza de Milei- comunicó vía X el pasado lunes que Paz Pereira había recibido al embajador de China, Wang Lian, en su residencia familiar y que se había acordado seguir trabajando estrechamente, pero el mensaje fue borrado horas después sin mayores explicaciones aunque quedaron capturas, como la que publicó el embajador boliviano en China, Hugo Siles. Por supuesto, esto generó una serie de especulaciones porque días después el presidente electo viajó a Washington para mantener reuniones con el Departamento de Estado y organismos financieros internacionales en medio de negociaciones para detener la guerra comercial entre Estados Unidos y China

En diplomacia se comunica o se guarda silencio. No existen medias tintas, mucho menos con nuestro principal socio comercial. Según datos esgrimidos por el embajador chino, “las exportaciones de Bolivia a China pasaron de 300 millones de dólares en 2020 a más de 1.300 millones de dólares en 2024”. Por tanto, no son menores los mensajes de ambas partes considerando la evidente proximidad de Paz Pereira con Estados Unidos. Importará mucho que el gobierno entrante respete el principio de una “sola China” para construir una política exterior que profundice el relacionamiento con la potencia asiática y con otras emergentes del Sur Global.

Brasil

Tras la victoria electoral de Paz Pereira, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, le felicitó y prometió que la relación bilateral con Bolivia seguiría siendo una prioridad para su gobierno. “El presidente electo puede contar con mi compromiso de que seguiré trabajando en favor de nuestras relaciones bilaterales y de la cooperación en temas de interés mutuo”, afirmó Lula. Por su parte, el presidente electo, en campaña hizo alusión de la importancia de Brasil en la arena internacional no solo por ser un socio histórico y estratégico de Bolivia sino también por su propio peso en los BRICS -a los que calificó de “buenos”- y por el liderazgo del gigante sudamericano en Mercosur, bloque comercial fundamental para Bolivia, más considerando que nuestro país se encuentra en proceso de adhesión plena hasta 2028.

Cabe recordar que está pendiente la concreción del Proyecto Corredor Ferroviario Bioceánico con Brasil, Perú́ y Paraguay. En ese sentido, el Ministerio de Relaciones Exteriores deberá retomar las gestiones diplomáticas necesarias ante los Estados, organismos internacionales, bancos de desarrollo, entre otras instituciones, para el  financiamiento de este proyecto ferroviario de integración sudamericana. Sin duda alguna, la conexión férrea entre los dos océanos sería de suma utilidad para el comercio y para dejar atrás el “Estado tranca”, en términos del presidente electo.

Asimismo, Paz Pereira, solicitó la acreditación de una delegación boliviana para participar en la 30.ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará del 10 al 21 de noviembre, en Belém, Brasil. Afirma que en dicha cumbre habrá muchos proyectos que Bolivia puede captar y, con ellos, acceder a recursos económicos que beneficien al país, particularmente a la región amazónica (Pando, Beni y una parte de Santa Cruz).

Finalmente, aterrizando en el campo de la seguridad regional, el presidente electo exhortó al presidente Luis Arce Catacora a disponer "con carácter inmediato, todas las medidas de control y seguridad necesarias para evitar el ingreso al territorio nacional de integrantes de organizaciones criminales provenientes del Brasil, tras los graves hechos de violencia ocurridos recientemente en Río de Janeiro". Un tema recurrente será la seguridad entre ambas naciones.

Venezuela

Hace días la República Bolivariana de Venezuela rechazó la respuesta del presidente electo a la decisión de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) de suspender a Bolivia del bloque por considerar de “inaceptables” las declaraciones contra Cuba, Venezuela y Nicaragua, en referencia a Paz Pereira, y por su conducta “proimperialista y colonialista”.

Según Caracas, Paz Pereira ha demostrado “ignorancia y, peor aún, desprecio hacia la historia y los valores bolivarianos que dieron vida al país andino”. El comunicado surge después de que el presidente electo afirmara que “le tenia sin cuidado lo que pueda decir el ALBA, si eso significa limitar mi capacidad de construir un mejor país para todos los bolivianos” y así también remarcara que su gobierno buscará “abrir Bolivia al mundo” con una política pragmática orientada al beneficio económico y social.

Es evidente que la relación diplomática de Bolivia con Venezuela está resquebrajada por el gobierno entrante y seguramente así también estarán con Cuba y Nicaragua por las declaraciones de Paz Pereira quien afirmó que descartaba invitar a los presidentes de estos Estados a su posesión. Con este impasse previo a la transmisión de mando presidencial tanto con Venezuela como con los Estados miembros de la ALBA, es altamente probable que las relaciones se reduzcan a niveles mínimos y hasta se retiren embajadores en los tres países, dejando como jefes de misión a Encargados/as de Negocios. Si la tensión sube con Venezuela podría suceder que se atienda de manera concurrente la relación bilateral desde Bogotá. Un hecho diplomático extraordinario tomando en cuenta la relación bilateral de 142 años, los vínculos históricos, el hermanamiento de los pueblos, entre otros factores políticos, culturales e ideológicos.  

[1] Analista internacional y director ejecutivo del Observatorio de Política Exterior Boliviana – OPEXBOL (www.opexbol.org)


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