Crear un ambiente potenciador para el aprendizaje

La inteligencia emocional crea una mayor calidad y eficacia en la educación; por lo que, para desarrollarla es fundamental crear un ambiente de confianza, de calidez y de respeto para el proceso de aprendizaje. Antes de preocuparnos por los temas académicos, debemos preocuparnos en crear una atmósfera motivadora para aprender; pues, los ambientes serios, secos y repréndales afectan el estado emocional, la calidad de aprendizaje y el desarrollo social.

Un ambiente armonioso, cariñoso, alegre y muy amistoso no sólo favorece el aprendizaje de los estudiantes, sino el trabajo de los docentes que, al desempeñar su labor en este ambiente, ve con más claridad las cosas y distingue realmente lo importante, tiene más claras las prioridades y puede centrar su trabajo en ellas.

Al entrar en un aula de clases presencial, a distancia o virtual en el que existe un ambiente agradable y positivo, por lo que todos trabajan con mucho interés, el aprendizaje es más animado, armonioso y ventajoso; existe apoyo mutuo y resalta el aprendizaje cooperativo (todos aprenden de todos); lo que no sucede en ambientes todo serios en el que no siempre se trabaja a gusto y se permanece aquí porque hay que cumplir con el deber que te da derecho a la educción.

Es así como se potenciaría el ambiente de aprendizaje de los estudiantes en educación regular, al estar en disfrute de alegría, buen humor, música, juegos y dinámicas diversas. Se viviría ambientes de aprecio y confianza mutua entre todos los actores de la clase, se desarrollaría el sentido de cooperación y apoyo mutuo; existiría más respeto, organización y cariño entre todos, lo que potenciaría el rendimiento educativo.

Un buen ambiente de aprendizaje debe estar constituido por 6 metros cúbicos de espacio en el aula (ahora el doble que en clases presenciales, debido a la pandemia del COVID-19), suficiente ventilación, iluminación, mobiliario individualizado, herramientas de trabajo (computadora, Tablet, o teléfono celular inteligente) para la construcción de sus conocimientos; además de material impreso que les facilite a los estudiantes condiciones necesarias para observar, descubrir, comprender, problematizar y asimilar contenidos académicos, para el desarrollo de las diferentes actividades que influyen en los estudiantes para el aprendizaje.

Para favorecer ambientes de aprendizaje significativos los profesores deben hacer gala de su sapiencia pedagógica utilizando diferentes metodologías, medios, formas, estrategias, recursos, las aulas TIC y crear nevos espacios para el uso de ambientes de aprendizaje en el medio y vida real. Asimismo, para mantener un buen ambiente de aprendizaje es necesario fomentar el respeto, dar importancia a los estudiantes, valorarlos y reconocer sus problemas, involucrar a los padres de familia, crear espacios para quejas y denuncias, contener proyectos estructurales para evitar el acoso escolar u otros y educar en inteligencia emocional.

Los padres de familia deben hacer saber a sus hijos estudiantes que, creen en [email protected]; hable, cante y lea con su niño, involucre a sus familiares, limite cuanta televisión y redes sociales ve su hijo, mantenga una actitud positiva con respecto a la institución educativa - aprendizaje y verifique que su hijo haga la tarea; debemos hacer al alumno consciente de cómo aprende, como planifica y lleva a cabo su aprendizaje y evalúa su propio rendimiento.

El profesor en particular no sólo debe proporcionar información y controlar la disciplina, sino ser mediador entre el estudiante y el ambiente, dejando de ser el protagonista de la enseñanza/aprendizaje para pasar a ser guía/acompañante del estudiante. Debe ser abierto y receptivo a nuevas ideas y diferencias, a la vez debe ver en el fracaso, como una oportunidad para aprender; debe entender que la creatividad y la innovación son parte de un camino a largo plazo, un proceso que va a paso lento con errores y éxitos.

El estudiante debe constituirse en el centro del proceso educativo, debe ser el protagonista principal de la construcción de su conocimiento, del que el profesor es el organizador y guía; es quien proporciona los recursos y el apoyo necesario para que el estudiante desarrolle y le ponga ritmo a su propio aprendizaje.

Contando con un ambiente potenciador el proceso de aprendizaje/educación debe fijar su vista en el pleno desarrollo de la personalidad, sin más limitaciones que el respeto a los derechos de los demás; desarrollar la formación integral en el orden jurídico, físico, psíquico, intelectual, moral, espiritual, social, afectivo, ético, cívico y demás valores morales.


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