La pesadilla de mudarse
Estos días nos hemos mudado o trasladado de casa. Pensábamos que después de vender, regalar y botar muchas cosas, tendríamos un traslado fácil. No obstante, cuando uno prepara las cosas para el camión de mudanza, uno se sorprende de la cantidad de cajas, bolsos, muebles y otras cositas que...
Estos días nos hemos mudado o trasladado de casa. Pensábamos que después de vender, regalar y botar muchas cosas, tendríamos un traslado fácil. No obstante, cuando uno prepara las cosas para el camión de mudanza, uno se sorprende de la cantidad de cajas, bolsos, muebles y otras cositas que serán trasladadas. No es la primera vez que mi familia se traslada, realmente creíamos que sabíamos como hacerlo “nunca comprar muchas cosas y tratar de ser feliz con lo esencial”. Sin embargo, nos quedamos sorprendidos nuevamente con la cantidad de cosas. ¿Qué hemos aprendido?
Primero, a veces uno colecciona una gran cantidad de cosas que tienen una vida útil corta (entre descartables hasta cositas simples) y después del primer uso ingresan en un cajón o rincón sin utilizarse jamás otra vez. Como todo tiene que estar vacío en el momento de salir y uno muchas veces no se tiene tiempo para escoger bien estas cosas, es más fácil botar todo ya que probablemente nunca se volverá a utilizar.
También están las cosas más grandes, como libros y muebles. Muchas veces se van al nuevo lugar para estar guardados nuevamente. ¿Quién no tiene un cajón con “papeles importantes o libros” que no ha abierto en años? ¿Cuánto espacio ocupan en la casa? ¿No sería una buena oportunidad para regalar libros o botar los papeles?
Segundo, es necesario dejar la nostalgia para lograr deshacerse (ya sea vendiendo, regalado o botando) la cosas que ya no utilizas o no lo harás. Alguien más lo podría disfrutar. Es una tarea para toda la famila definir qué se debe quedar, lo esencial. Ésta es una tarea continua que no solo se debería hacer para mudarse y evitar la pesadilla, sino debería ser permanente para mantener la paz y el control en las cosas de la casa.
Es mucho más placentero llegar a una casa organizada y el espacio genera menos tensión entre los miembros de la familia. Una casa con menos cosas es más fácil ordenar, limpiar y dar espacio. Como gran premio, tu mudanza será más fácil y no una pesadilla.
* Master en Negocios Internacionales
Primero, a veces uno colecciona una gran cantidad de cosas que tienen una vida útil corta (entre descartables hasta cositas simples) y después del primer uso ingresan en un cajón o rincón sin utilizarse jamás otra vez. Como todo tiene que estar vacío en el momento de salir y uno muchas veces no se tiene tiempo para escoger bien estas cosas, es más fácil botar todo ya que probablemente nunca se volverá a utilizar.
También están las cosas más grandes, como libros y muebles. Muchas veces se van al nuevo lugar para estar guardados nuevamente. ¿Quién no tiene un cajón con “papeles importantes o libros” que no ha abierto en años? ¿Cuánto espacio ocupan en la casa? ¿No sería una buena oportunidad para regalar libros o botar los papeles?
Segundo, es necesario dejar la nostalgia para lograr deshacerse (ya sea vendiendo, regalado o botando) la cosas que ya no utilizas o no lo harás. Alguien más lo podría disfrutar. Es una tarea para toda la famila definir qué se debe quedar, lo esencial. Ésta es una tarea continua que no solo se debería hacer para mudarse y evitar la pesadilla, sino debería ser permanente para mantener la paz y el control en las cosas de la casa.
Es mucho más placentero llegar a una casa organizada y el espacio genera menos tensión entre los miembros de la familia. Una casa con menos cosas es más fácil ordenar, limpiar y dar espacio. Como gran premio, tu mudanza será más fácil y no una pesadilla.
* Master en Negocios Internacionales


