Comibol y Soros, después de 11 años de neoliberalismo

Al hacerlo, Navarro exige que los trabajadores sindicalizados de la Comibol tengan “claridad política”. Así, siempre según la oficialista ABI, Navarro declaró que “esperamos reunirnos con los ejecutivos de la Federación de Mineros entre hoy y mañana y definir la fecha del encuentro...

¿Cuánto influyó Soros en el aplazamiento por once años en la refundación de Comibol?
¿Cuánto influyó Soros en el aplazamiento por once años en la refundación de Comibol?

Al hacerlo, Navarro exige que los trabajadores sindicalizados de la Comibol tengan “claridad política”. Así, siempre según la oficialista ABI, Navarro declaró que “esperamos reunirnos con los ejecutivos de la Federación de Mineros entre hoy y mañana y definir la fecha del encuentro para la próxima semana. Hemos convocado a la Federación de Mineros, porque la clase obrera tiene que tener la claridad política que es tan importante”.El año 2007, a inicios del gobierno de Evo Morales, inició operaciones la denominada Minera San Cristóbal, en la desértica Nor Lípez, una provincia de Potosí. Minera San Cristóbal es uno de los yacimientos de plata, zinc y plomo más grandes del mundo. Una de las socias firmantes fue  Appex Silver, con sede legal en las Islas Caimán. Esta empresa, a su vez recibía financiamiento de George Soros.El ex ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada, reveló el año 2010 que “Soros Found Management” financia la Red de Seguridad y Defensa de América Latina (RESDAL), “para la que trabajó Juan Ramón Quintana, antes de ser el ministro más influyente de Evo. Otra ONG de Soros, “Open Society”, busca despenalizar la hoja de coca. En enero de 2009, la japonesa Sumitomo compró a la Appex su paquete accionario. La representante de la ONU en La Paz, Yoriko Yasukawa (nacida en Japón), dijo que, “en varios aspectos, Bolivia ya ejerce el liderazgo internacional en defensa del medio ambiente””.En los diez años de operación de Minera San Cristobal se explotaron al menos 110 millones de toneladas de mineral, mediante el uso de 140 MM de metros cúbicos de agua. El contrato estará vigente hasta 2027.Según Soliz Rada, las ventas anuales declaradas por la transnacional suman 1.000 millones de dólares, pero las regalías pagadas no superan los 35 millones de dólares anuales, un monto que no representa ni el costo del agua utilizada anualmente y menos aún el daño ambiental de una explotación a cielo abierto. En suma, una operación virtualmente gratuita.En una visita del presidente Evo Morales a la zona el año 2010, se declaró gratamente sorprendido por las operaciones mineras y garantizó seguridad jurídica a las condiciones contractuales bajo las que se llevaban a cabo.Hoy mismo, once años después, el ministro César Navarro exige a los trabajadores mineros de la Comibol, que tengan confianza en el proyecto de refundación de esta entidad que tiene, según afirma, la finalidad de dejar atrás el rol de administrador de contratos para pasar a actuar en la cadena productiva minera. Les exigió también “tener la claridad política que es tan importante”.Los dirigentes mineros, a su vez, han expresado desconfianza con la extraña, contradictoria y retardada iniciativa gubernamental, porque sospechan despidos y pérdida de derechos sociales al pretender, según afirman, trasladarlos al régimen del Estatuto del Funcionario Público y no de la Ley General del Trabajo.Lo que tenemos, en suma, son dos refundaciones siempre anunciadas y nunca ejecutadas: la de Comibol, como acabamos de ver, y la de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), decretada el 1 de mayo de 2006. Comibol y YPFB siguen siendo esencialmente meras administradoras de contratos, con marginal capacidad operativa (residuales en este aspecto, como las dejó el neoliberalismo).La explotación minera en Bolivia, a once años del gobierno de Evo Morales, sigue atenazada por las transnacionales y los cooperativistas, funcionales a aquellos, y el conveniente aplazo indefinido de la refundación de Comibol. El empresariado privado boliviano es casi inexistente en el sector y, donde está presente, también es funcional al actual estado de cosas; es decir, a la exportación de minerales, sin procesos industrializadores básicos.¿Será George Soros inversionista institucional de Repsol?

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