La ruta al Chaco no da igual
La empresa española se adjudicó en 2014 por algo más de 85 millones de dólares el tramo Entre Ríos Palos Blancos, el tramo más sinuoso de la carretera vertebral del departamento de Tarija que se abrió para mandar a los soldados a la funesta guerra del Chaco y que en 80 años nadie se...
La empresa española se adjudicó en 2014 por algo más de 85 millones de dólares el tramo Entre Ríos Palos Blancos, el tramo más sinuoso de la carretera vertebral del departamento de Tarija que se abrió para mandar a los soldados a la funesta guerra del Chaco y que en 80 años nadie se preocupó por mejorar. La modalidad del contrato era llave en mano, que significa simple y llanamente que no se admiten modificaciones ni de precio ni de características en ningún momento y bajo ningún concepto. Cuando la española se adjudicó por 85 millones de dólares, constructores locales ponían en duda que se pudieran construir esos 62 kilómetros con plenas garantías. Transcurrido el tiempo y vistos los acontecimientos, se puede sospechar como se ha logrado.La vía tenía una velocidad de diseño de 80 kilómetros por hora, que bajaba a 60 kilómetros por hora en algunos tramos según explicó el entonces gerente de la ABC, Marcelo Sosa. El Documento Base de Contratación (DBC) estipulaba pendientes máximas del 7 por ciento y radios de curvatura no inferiores a los 100 metros.Documentación de Eurofinsa que hizo pública este diario revela que en algunos tramos se han elevado las pendientes hasta el 9 por ciento en varios tramos y los radios de curva disminuido hasta los 50 metros. En términos ciclísticos supone pasar de una etapa de media montaña a una etapa reina del Tour de Francia plagado de curvas y contracurvas sinuosas. Para los amantes del espectáculo ciclístico, o las carreras de automovilismo, puede resultar divertido, en términos geoestratégicos, resulta una calamidad para Tarija y para la integración departamental.Más pendientes y más curvas significan más gasto en combustible y más tiempo de viaje, es decir, el enlace por Tarija para llegar a Potosí, Oruro, puertos chilenos y norte del país para la propia producción chaqueña, paraguaya y del norte argentina deja de ser una opción atractiva. En realidad nunca lo fue, pero se tenía una expectativa de que lo fuera. Después de décadas hablando de corredores bioceánicos y simulando plataformas logísticas en Tarija, alguien ha autorizado que Tarija y el Chaco sigan siendo regiones aisladas y sin proyección. ¿Qué entiende la ABC por un contrato llave en mano? ¿A quién beneficia las modificaciones? ¿Por qué se han autorizado? ¿Cuánto calcula ahora la ABC que se invertirá en el tiempo de viaje? ¿Cuánto calcula ahora que será el flujo? ¿Cuánto cree que le va a afectar al desarrollo presente y futuro de Tarija quedar al margen de los corredores norte sur que sí parecen interesar en La Paz? ¿Cuántas empresas bolivianas podrían haber ofertado un precio mejor que el de Eurofinsa de saber que las pendientes ya no serían de 7 sino de 9?Algo huele muy mal en este asunto, que es uno de esos que pasan desapercibidos con informes parciales y documentos caducados en el Sistema de Contrataciones Estatales, pero que dentro de diez, quince o veinte años los escolares de hoy que hayan tenido que marchar nos interpelarán ¿Por qué nadie hizo nada?Resulta grave que ni siquiera a los principales perjudicados, como es el transporte pesado, el asunto le importe un mínimo y que más bien sus dirigentes se atrevan a aseverar que “les parece bien”. Una actitud que deja al descubierto unas ambiciones enanas y que poco aportan al desarrollo departamental: seguir reinando en un territorio que nadie quiere en lugar de salir al mundo a competir en las grandes ligas. Así nos va.


