El tiempo de Arce Catacora

No cabe una interinidad. En la práctica, el presidente Evo Morales se ve obligado a reemplazar al Ministro de Economía Luis Arce Catacora.Arce Catacora lleva desde 2006 pilotando el cuadro de mandos de la economía boliviana, los once años de mayor expansión económica de la historia en los...

No cabe una interinidad. En la práctica, el presidente Evo Morales se ve obligado a reemplazar al Ministro de Economía Luis Arce Catacora.Arce Catacora lleva desde 2006 pilotando el cuadro de mandos de la economía boliviana, los once años de mayor expansión económica de la historia en los que el Producto Interior Bruto se ha quintuplicado y Bolivia ha dejado atrás los estándares de país pobrísimo, cuasi miserable en el que se quedó luego de dos décadas de aplicación de políticas neoliberales hasta convertirlo en un país en vías de desarrollo, con margen de endeudamiento y espacio en la coyuntura mundial. Arce Catacora ha sido felicitado por los guardianes de la ortodoxia neoliberal, tanto por el Banco Mundial como por el Fondo Monetario Internacional por la aplicación de sus recetas más pragmáticas.Que el Ministro Luis Arce Catacora haya cumplido once años en el gabinete de Evo Morales y sea, hasta que hoy se anuncie el nombre de su sucesor, el único superviviente junto al vicepresidente Álvaro García Linera del equipo que logró una victoria aplastante en 2005 no quiere decir que en esta etapa no haya habido una evolución desde los postulados iniciales hasta los actuales, una evolución que ha coincidido con el incremento de poder dentro del gabinete de los dos supervivientes. Es decir, las orientaciones de hoy tienen más sello Arce Catacora que las del primer gabinete.La etapa de Luis Arce Catacora se puede dividir al menos en tres fases. El primer gabinete de Evo Morales estaba impregnado de la agenda de octubre y los postulados del movimiento nacional popular que clamaba por la recuperación de los recursos nacionales y el ejercicio de la soberanía sobre ellos. Es la etapa de las nacionalizaciones que, evidentemente, respondían a decisiones políticas colegiadas e imprescindibles con las que se hizo campaña. En esta etapa el Estado recuperó las herramientas para accionar su propio desarrollo justo en el momento en el que se gestaba un nuevo boom de los precios internacionales de los commodities con China creciendo en dos dígitos y que se consolidarían luego en el entorno de la crisis internacional provocada por Estados Unidos. El índice de pobreza por aquel entonces estaba en el 51%.La segunda etapa se abre a partir de la nueva Constitución Política del Estado. El Movimiento Al Socialismo, ya sin oposición política, aligera ideológicamente el gabinete. Arce Catacora junto a Álvaro García Linera y otros pesados como Carlos Villegas tienen vía libre para empezar a desarrollar un propio modelo económico que el ministro bautizó años después como el modelo Económico Social Productivo Comunitario. En esta etapa, paradójicamente y en contra de lo que pone en la propia Constitución, se empiezan a formular políticas y normativas que permiten la inversión en bancos “del Imperio” del ahorro interno, de los recursos de las AFP además de mantener en ellos las reservas internacionales a tasas del 1 por ciento. Los precios de los hidrocarburos siguen creciendo provocando un clima de bonanza cómoda que, en el afán populista, lleva a disparar incrementos salariales y bonos que no aportan a la solución estructural de los problemas. Arce Catacora insiste en que el motor es el consumo interno para la redistribución de la riqueza, el concepto socialdemócrata liberal por excelencia. Con este modelo rápido, el índice de pobreza bajó al 27%.En la última etapa, a partir de la caída de los precios de los hidrocarburos, las incoherencias entre el mensaje y la práctica se incrementan. La vía fácil del desarrollo, contratando a la empresa extranjera, evidencia la fuga de recursos además del escaso compromiso con el desarrollo nacional. La industrialización no ha llegado. El crecimiento se estanca. El desempleo y la precarización se disparan. Las fuentes de financiación colapsan. El índice de pobreza subió al 38% en pocos meses.Los datos de 2017 no son mejores que los de 2016. El reto de volver a consolidar el sueño boliviano caerá ahora en nuevas manos mientras el Ministro Luis Arce Catacora, al que deseamos una rápida y positiva recuperación, es tratado de su enfermedad. Sin duda una etapa para reflexionar y volver a orientar el timón.


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