Que comiencen los juicios por el cambio climático
Uno de los casos más sonados es de la organización ambientalista Urgenda, que demandó en la corte al Estado holandés por sus débiles metas de reducción de emisiones. En junio de 2015, una corte holandesa falló en favor de Urgenda y determinó que el gobierno debe hacer más para reducir...
Uno de los casos más sonados es de la organización ambientalista Urgenda, que demandó en la corte al Estado holandés por sus débiles metas de reducción de emisiones. En junio de 2015, una corte holandesa falló en favor de Urgenda y determinó que el gobierno debe hacer más para reducir las emisiones, porque “es su deber proteger y mejorar el ambiente y las condiciones de vida”. Y es que, como dijo hace poco el alcalde de la ciudad canadiense de Vancouver, el cambio climático está generando “costos directamente a nuestros contribuyentes, pero no es un acto de Dios. Es un problema atado directamente a la actividad humana”. Esos costos no son para reírse. Según un informe del año 2012 del Foro de Vulnerabilidad Climática –un grupo internacional de investigadores-, el costo global del cambio climático el año 2010 fue de 1,2 billones (millones de millones) de dólares, y proyecta que esta cifra se cuadruplicará para el año 2030. ¿Son los contribuyentes quienes deben cargar casi exclusivamente con todos esos costos, o también los directos culpables del fenómeno deberían pagar su parte por su cuota de responsabilidad? Las organizaciones ambientalistas y equipos legales alrededor del mundo ya están empezando a considerar a las cortes como su nuevo teatro de guerra, en el que demandan a gobiernos y empresas para que paguen, sea por sus acciones o sus omisiones.Además del caso de Urgenda, también fue noticia el de un agricultor peruano que demandó a la compañía energética alemana RWE, a la que acusó de aumentar el riesgo de inundación producido por un glacial cerca de su hogar en los Andes. Una corte alamana rechazó la demanda, pero el agricultor está apelando la decisión para poder continuar con el juicio.En Filipinas, Greenpeace -la famosa organización ambientalista- acusa a las grandes compañías petroleras de violar los derechos humanos de las comunidades locales por incidentes crecientes causados por el clima extremos, como la tormenta del año 2013 que mató a miles de personas y causó daños valuados en miles de millones de dólares.En EEUU (donde ya se han presentado y rechazado cerca de 500 litigaciones por el cambio climático), el año pasado un grupo de procuradores generales del estado inició una investigación a las grandes petroleras, como Shell, Chevron y Exxon Mobil, para determinar si estas empresas ignoraron deliberadamente, o si incluso intentaron sembrar dudas, acerca de las causas y consecuencias del cambio climático. ¿Y Bolivia? Un estudio realizado por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), ya advirtió que los impactos directos del cambio climático hasta finales de este siglo en nuestro país generarán pérdidas económicas acumuladas de entre 36.822 y 81.219 millones de dólares en el periodo 2010-2100.La pregunta en este caso es si Bolivia será un país demandante o demandado. Por un lado, es en gran medida un país que sufre los efectos de un cambio climático engendrado en el norte y en los países emergentes. Por otro, en su intento de seguir el camino de desarrollo de esos países, tiende a cometer los mismos “pecados”.En momentos en que el Vivir Bien y la Madre Tierra están en retroceso, los litigios climáticos constituyen una forma de lucha en la que, por más que no se logre frenar la devastación, al menos se perturbará al culpable: al que quiera celeste, que le cueste.
LEA TAMBIÉN:
Líderes del G-7 no concuerdan sobre tema clima
UCB realiza hoy conferencia sobre cambio climático
Al agua, patos





