El suicidio, un tabú
Sumado a esto un estudio realizado por Marlene Rollano Chamas y Cristina Colque, determinó que las mujeres intentan quitarse la vida en un 73% contra un 27% de intentos en los hombres. La edad más frecuente para estos intentos se situó entre los 15 y 19 años, seguida por personas...
Sumado a esto un estudio realizado por Marlene Rollano Chamas y Cristina Colque, determinó que las mujeres intentan quitarse la vida en un 73% contra un 27% de intentos en los hombres. La edad más frecuente para estos intentos se situó entre los 15 y 19 años, seguida por personas de 20 a 24 años.En varios de los casos, las causas están más que evidentes, pues dejaron cartas, hablaron por teléfono antes de ejecutarse o dieron algún indicio sobre el porqué de su decisión. Las causas van desde haber perdido una cámara fotográfica de la familia, haber discutido con su pareja hasta haber estado lejos de sus padres por bastante tiempo. Pero también hay muchos otros casos en los que no se conocen los motivos de esta decisión.De acuerdo al doctor, Marco Moscoso Aparicio, médico psiquiatra en Tarija, “lamentablemente el suicidio se ha convertido en poco tiempo en un problema de salud pública, toda vez que los casos de personas que se suicidan cada año siguen en aumento y las edades son cada vez más cortas”.Sin embargo, queda claro que sobre este problema no se habla en ninguna parte, no se toca, y es un estigma añadido al dolor y al sufrimiento de quienes se quedan aquí para llorarlo, vivirlo y guardar el secreto.Debemos saber que se trata de un fenómeno cotidiano que, sin embargo, sigue siendo un tabú en Tarija. El suicidio supone un problema social y sanitario de primer orden, pero el oscurantismo que lo rodea impide la aplicación de medidas preventivas necesarias para su abordaje.Se trata de una de las principales causas de muerte en Tarija, Bolivia y el mundo. Aproximadamente 2.800 personas al día se quitan la vida en el mundo, a razón de 1 cada 30 segundos. Por primera vez, desde su constitución, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido el suicidio como una prioridad de la salud pública.Según la ciencia, los factores de riesgo son aquellos que llevan al individuo a aumentar sus posibilidades ante el hecho de quitarse la vida; los factores protectores son aquéllos que, por el contrario, nos ayudan a mantenernos unidos a la vida.El suicidio nos es ajeno, ni extraño. Su impacto es desolador en el entorno familiar y social. Pero también es, queramos o no, un fenómeno que nos rodea. Kurt Cobain, Marylin Monroe, Elvis Presley, Anna Nicole Smith, Jim Morrison, Jimi Hendrix y ahora Chris Cornell son algunos famosos que se quitaron la vida.Pero el problema no se queda en el mundo del espectáculo. En 2016 en Tarija se registró una ola de suicidios, pues en menos de una semana de julio tres jóvenes se quitaron la vida. Una jovencita que iba a cumplir 15 años se suicidó, lo hizo también una muchacha de 18 años que se lanzó del puente Bolívar. Así también se realizó el levantamiento de un cadáver de una joven de 18 años que se ahorcó.En 2017 ya se registraron al menos cinco suicidios en lo que va del año. El Ministerio de Salud, apoyado en un informe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), da cuenta en un informe de que en 2016 en La Paz hubo 1.139 (33%) suicidios, le siguieron en forma descendente Cochabamba con 633 (18%) suicidios, mientras que Santa Cruz reporta 572 (16%); Potosí, 339 (10%); Oruro, 308 (9%); Chuquisaca, 285 (8%); Tarija, 185 (5%) y Pando registra 34 casos (1%).Empero, estas vidas truncadas hasta ahora sólo se convierten en cifras, sin ninguna solución de prevención del problema.De acuerdo a expertos, el camino hacia la prevención pasa por constatar el deseo de muerte como algo cotidiano, para esto todos debemos estar informados, y los profesionales de la salud bien capacitados.El acto en pocas ocasiones es impulsivo, y por ello puede ser prevenido. Las manifestaciones del deseo suelen ser expresadas: el 50 por ciento de las víctimas de suicidio visitó al médico en el transcurso del mes anterior a la ejecución del acto autolítico.Pero el suicidio no debe ser abordado únicamente dentro de la esfera sanitaria, puesto que una persona que se encuentra considerando el suicidio intenta buscar ayuda en su medio más próximo. Recordemos que la mayoría de los casos no lo hacen por un problema médico, sino por un problema de comunicación y ahí como familia y como sociedad también debemos apuntar.


