Peleando por la caja chica

La empresa tarijeña es la mayor de Tarija por volumen de facturación, pero también es un enorme y pesado aparato administrativo abrumado por su incapacidad de invertir en tecnología y su incapacidad de prestar un servicio digno.El hecho de que sea uno de los pocos servicios que todavía no se...

La empresa tarijeña es la mayor de Tarija por volumen de facturación, pero también es un enorme y pesado aparato administrativo abrumado por su incapacidad de invertir en tecnología y su incapacidad de prestar un servicio digno.El hecho de que sea uno de los pocos servicios que todavía no se pueden pagar en una entidad bancaria da pistas sobre lo que sucede en Setar. Algo así como en Cosett. El pedido de intervención a las autoridades nacionales se mantiene, particularmente entre los sectores más próximos al Movimiento Al Socialismo (MAS), y crece más cuando más se siente la crisis y los puestos de trabajo escasean. En el Chaco se ha convertido en cruzada, aún antes de que la Autonomía Regional logre conformar sus propias instituciones que asumirán la gestión, el pedido arrecia y la posibilidad de que asuma “transitoriamente” ENDE toma fuerza.El nuevo marco regulatorio ha dejado a las empresas de distribución como meras intermediarias. Sin ningún escándalo, Tarija ha transferido proyectos construidos con sudor y recursos de los tarijeños, como el componente hidroeléctrico de  San Jacinto, del que se pagó hasta el último centavo aún después de condonado, a empresas nacionales cumpliendo la ley. Eso sí, la Ley si prevé que se funden Empresas Públicas Departamentales para operar en el campo de la generación eléctrica. En 2014 se presentó el proyecto para crear la Empresa Departamental de Energía (EDE) que de momento duerme el sueño de los justos.Mientras tanto, el proyecto de generación de energía eólica, nacido y desarrollado con recursos tarijeños es parte de las promesas inminentes de ENDE. Huacaya, represa construida con recursos tarijeños, también tiene un componente hidroeléctrico, al igual que el resto de las proyectadas.En Tarija se promocionan imponentes mega represas, como la de Carrizal, la de Puerto Margarita o la de Cambarí, que no tendrán ningún impacto en las cuentas públicas tarijeñas, como en el caso de la Termoeléctrica del Sur, que hasta el momento sigue siendo una imponente infraestructura en el Chaco, consumiendo gas tarijeño a precios de mercado interno, del que se conocen pocas cifras oficiales.Setar es una empresa débil estructuralmente por su continua exposición al maltrato. También lo será la Empresa Chaqueña de Electricidad (Emchel) o como finalmente los chaqueños bauticen a su empresa regional, es necesario por lo tanto mimarla desde el poder público al tratarse de un sector estratégico fundamental para el desarrollo.Para ello se hace necesario también impulsar cuanto antes una empresa eficiente y con criterios de excelencia que pueda participar con éxito del negocio de la generación eléctrica, aprovechar las potencialidades de Tarija y lo dispuesto en las leyes y la Constitución para que de a poco, se pueda ir saliendo de la dependencia del gas y del espíritu rentista que subyace. Lo contrario es seguir peleando por las migajas de la caja chica de una empresa incapaz de adecuarse a las nuevas exigencias del rubro.


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