Bolivia ya perdió la mitad de sus glaciales

El informe señala que esta circunstancia también amenaza el abastecimiento de agua para consumo, riego y producción de energía hidroeléctrica, ya que –por ejemplo– entre el 15% y el 30% del abastecimiento de agua al área metropolitana de La Paz y El Alto, que supera los 2 millones de...

El informe señala que esta circunstancia también amenaza el abastecimiento de agua para consumo, riego y producción de energía hidroeléctrica, ya que –por ejemplo– entre el 15% y el 30% del abastecimiento de agua al área metropolitana de La Paz y El Alto, que supera los 2 millones de habitantes, procede del deshielo estacional.No obstante, el deshielo acelerado de los glaciales de la cordillera de los Andes, que atraviesa Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Bolivia, es una tendencia alarmante que se tornaría en catastrófica, si tomamos en cuenta que son la fuente principal de agua potable para millones de habitantes de la región.Los geólogos europeos midieron el área ocupada por los glaciares en Bolivia utilizando imágenes captadas por el satélite Landsat, del programa de observación de la Tierra del Servicio Geológico de Estados Unidos y la NASA.De esta manera, concluyeron que la superficie que actualmente ocupan los glaciares bolivianos disminuyó desde 530 kilómetros cuadrados en 1986, hasta 300 kilómetros cuadrados en 2014. Se trata del ritmo de derretimiento más acelerado de los últimos 300 años.Además, otro estudio realizado en 2015 por glaciólogos de la Universidad Federal de Río Grande del Sur, en Brasil, liderados por Bijeesh Veettil, alertó que la situación es mucho peor de lo que imaginábamos.Desveló que en los últimos 40 años, los Andes tropicales, en territorio del Perú, han perdido la mitad de su hielo e incluso más de eso en algunos sectores. Desde 1975, por ejemplo, los glaciales de la Cordillera de Vilcanota han disminuido en un 81% en las alturas menores a 5 mil metros.Si bien el fenómeno es evidente en toda la cordillera de los Andes, es particularmente pronunciado en los glaciares más pequeños, ubicados a altitudes inferiores a los 5.500 metros sobre el nivel del mar que han perdido en promedio 1,35 cm de su capa de hielo cada año desde 1970: el doble que los grandes glaciares ubicados a mayor altitud.En el caso boliviano, un dramático ejemplo del impacto del calentamiento global sobre los glaciales tropicales andinos es Chacaltaya, cuya cumbre se encuentra a 5.530 metros sobre el nivel del mar, y que hoy es solamente historia. La desaparición del nevado fue la muestra de las consecuencias del aumento de las temperaturas de la Tierra.Ahora bien, el rápido deshielo genera dos problemas graves para la gente que habita la región andina, ya que la cordillera de los Andes tiene más del 95% de los glaciares tropicales del mundo, y su pérdida implica, por una parte, que se está acabando un valioso recurso hídrico, lo que a su vez provoca que se sequen las tierras cercanas.El cambio climático provoca más sequías, más inundaciones, más olas de calor y otros fenómenos meteorológicos que siembran muerte y devastación y afecta especialmente a la infancia a través de la malnutrición, la malaria o la diarrea.Durante la pasada Conferencia Internacional sobre Cambio Climático (COP21), 195 países se comprometieron en París (Francia) a transitar hacia una economía baja en emisiones de carbono y limitar el aumento de la temperatura del planeta por debajo de 2 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales.Sin embargo, la situación es tan grave que el 2015 superó al 2014 como el año más caluroso de la historia desde que existen registros y batió récords en la emisión de gases de efecto invernadero, por lo que un esfuerzo global para frenar la contaminación y el calentamiento global del planeta, ya no sería la primera opción para el género humano.Es decir, la realidad nos señala que lo único que podríamos hacer en estos momentos serían estudios, proyectar escenarios y, en función a eso, comenzar a adaptarnos al cambio climático. Ojalá estemos equivocados.


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