Tarija, tierra de mamuts y de “elefantes”
Este nuevo tour se ha ido construyendo en los últimos 10 años aproximadamente con el apoyo entusiasta de decenas de autoridades. Bien podría reemplazar a todos aquellos otros por los que se ha reclamado y al parecer nunca se harán realidad.El nuevo circuito no tendrá, por ejemplo, el encanto...
Este nuevo tour se ha ido construyendo en los últimos 10 años aproximadamente con el apoyo entusiasta de decenas de autoridades. Bien podría reemplazar a todos aquellos otros por los que se ha reclamado y al parecer nunca se harán realidad.El nuevo circuito no tendrá, por ejemplo, el encanto que ostentarían dos megaparques urbanos en San Jacinto y Tomatitas, pero posiblemente sea único, internacional. Bien podrá despertar asombro, especialmente por el precio que se pagó para su ejecución. Este cuasi consolidado paseo departamental posiblemente no atraiga la curiosidad de delegaciones científicas que podría tener el circuito paleontológico que Tarija anhela desde siempre. Sabida es la abundancia de restos fósiles de mamíferos prehistóricos que caracteriza a esta región, una tierra de, colosales mamuts. Pero, los responsables de aprovechar esa riqueza brillan y brillaron por su abulia. A diferencia de los autores del nuevo circuito, no se les mueve un pelo frente a ejemplos que surgen dentro y fuera del país.Pero, en fin, a falta de iniciativas para fortalecer el turismo en Tarija, al parecer otra vez la naturaleza (humana) le ha construido uno. Y bien, el circuito que se viene se caracteriza por las ruinas de una cultura particular, bien podría definirse como la etnia de “los chorros”. Seguramente tendrá algún nombre que la arqueología, la psicología y otras ciencias definirán.Este tour se halla lleno de obras inacabadas. Es decir, a estas alturas ya se puede asegurar que en Tarija a falta de exhibir mamuts se puede mostrar “el reino de los elefantes blancos”.El viaje bien podría empezar en San Lorenzo y el guía contaría, por ejemplo, la historia del “Mercado Evo Morales”. Luego exhibiría algunas rutas asfaltadas que nunca se concluyeron. Ya en Cercado se mostrará las abandonadas instalaciones de una procesadora de cítricos en El Portillo. Claro, antes estará el Coliseo que se empezó a construir en 2008.En Bermejo se exhibirá otra procesadora de cítricos que costó 11 millones de dólares. Se relatará la increíble historia de que estaba lista para estreno, cuando se descubrió cómo sus diseñadores olvidaron que esta planta necesitaba agua. Y luego se lamentará que hayan fracasado las ideas de que la gente consuma pitos de naranja o limón. Luego se podrá exhibir la carretera inconclusa denominada “variante al Chaco”, y recordar que significó 18 millones de dólares. Los guías explicarán probablemente la historia de aquella autoridad que desechó la vía por considerarla “una senda para cabras”, y que los 18 millones se quedaron en medio de la nada. En Entre Ríos será posible observar las enigmáticas ruinas de una terminal de buses que nunca se estrenó. Y claro, destacarán además las historias de fantasmas sobre la Estación Policial Integral (EPI) estrenada en 2015, pero que no fue usada jamás. Se mostrará fotos del día en que una bandada de aves extrañas quiso anidar en el helipuerto de aquella infraestructura.Claro, también en O´connor estará presentable “la planta de alimentos” cuya leyenda dirá que sólo engordó a dos o tres grandes ratas. Y así, será posible observar coliseos, piscinas, fábricas de leche de haba, fábricas de vidrios, etc., etc.Sin duda, la explicación más complicada para los guías del “reino de los elefantes blancos” surgirá cuando algún turista pregunte: “¿Y por qué a la gente de este lugar le gustaba tanto que le roben?”.Pero bueno, impertinentes al margen, a estas alturas frente al silencioso y desvergonzado saqueo que han experimentado estas tierras quedará apelar al humor. Y esperemos que tarde o temprano empiece a hacerse justicia y a procesar a tanto delincuente.


